
Los cuatro tripulantes de la cápsula Orión superarán este lunes la marca histórica del Apolo 13, posicionándose a más de 400,000 kilómetros de la Tierra en un sobrevuelo que les permitirá observar la corona solar y fenómenos lunares inéditos.
En su sexto día de travesía, la misión Artemis II se prepara para un hito doble este lunes 6 de abril: alcanzar la mayor distancia jamás registrada por seres humanos en el espacio y presenciar un eclipse solar exclusivo desde la perspectiva de la Luna.
La tripulación, integrada por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, entrará en la esfera de influencia lunar hacia las 12:41 p.m. (hora de la costa este de EE. UU.), situándose a solo 66,098 kilómetros del satélite. Este movimiento no solo rompe el récord de distancia establecido por el Apolo 13, sino que coloca a la nave Orión en una posición privilegiada para la exploración científica.
Un eclipse invisible desde la Tierra
Hacia el final de una ventana de observación de seis horas, los astronautas experimentarán un fenómeno astronómico particular. Desde la cápsula, verán cómo el Sol se oculta tras el disco lunar. Este eclipse, imposible de observar desde nuestro planeta, permitirá a los astronautas estudiar la corona solar y buscar destellos de luz provocados por el impacto de meteoroides en la superficie oscura de la Luna.
Kelsey Young, jefa de ciencia para la misión, calificó el evento como un «momento poético» que combina la precisión técnica con la maravilla del descubrimiento humano.
Cartografía de la cara oculta
El domingo, la NASA ya compartió un adelanto de lo que vive la tripulación: una fotografía de la cara oculta de la Luna captada el 4 de abril, donde se aprecia la cuenca Oriental en su totalidad, una vista nunca antes captada de forma directa por ojos humanos.
Durante las seis horas de sobrevuelo programadas para hoy, los astronautas enfocarán las ventanas de la Orión hacia el terreno lunar para documentar:
Antiguos flujos de lava y cráteres de impacto.
Grietas y crestas que revelan la evolución geológica del satélite.
Posibles nubes de polvo elevándose sobre el horizonte lunar.
El «silencio» de la cara oculta y el retorno
Como parte del protocolo de vuelo, la tripulación perderá todo contacto por radio con el control de misión en la Tierra durante aproximadamente 40 minutos mientras transitan por el lado lejano del satélite. Este silencio de comunicaciones es un paso previsto antes de que la gravedad lunar los impulse de regreso hacia casa.
Si el cronograma se mantiene, la misión Artemis II concluirá su histórica aventura de diez días el próximo viernes 10 de abril, con un amerizaje programado frente a las costas de San Diego, California.
Diariorepublica.com




