
La firma emergente Tau Robotics puso en marcha un servicio asistido por autómatas en California, generando tanto expectativas de expansión comercial como inquietudes entre los gremios de trabajadores domésticos y expertos académicos respecto a su autonomía y privacidad.
SAN FRANCISCO, ESTADOS UNIDOS.— Una compañía emergente de robótica con sede en San Francisco, California, ha dado inicio a un innovador programa piloto que introduce servicios de limpieza para hogares y oficinas ejecutados por robots humanoides, comercializados a una tarifa de 30 dólares por hora por unidad.
La empresa, denominada Tau Robotics, utiliza autómatas bautizados como Chelsea y Elon para desempeñar labores básicas de mantenimiento como pasar la aspiradora, limpiar superficies de cocina y retirar la basura. Según explicó a la cadena CBS el director ejecutivo y cofundador de la firma, Alex Koch, la fase actual tiene como propósito fundamental entrenar a los dispositivos para replicar y, eventualmente, superar el desempeño físico humano.
Funcionamiento operativo y supervisión remota
El servicio opera actualmente bajo la modalidad de invitación exclusiva. Cada reserva contempla bloques de una hora, permitiendo la asignación simultánea de dos robots en un mismo espacio con un costo individual de 30 dólares por cada autómata. Quedan excluidos del servicio las áreas de dormitorios y baños.
Debido a que la inteligencia artificial aún no opera con autonomía absoluta, cada unidad cuenta con supervisión humana remota. Mediante el uso de gafas de realidad virtual, operadores especializados pueden visualizar el entorno desde la perspectiva del robot para intervenir en caso de bloqueos o tareas inconclusas, mientras que los usuarios tienen la facultad de delimitar zonas restringidas dentro de sus propiedades.
Con un coste de fabricación estimado en 50.000 dólares por unidad, la compañía proyecta escalar sus operaciones hasta alcanzar las 1.000 limpiezas semanales en San Francisco para 2027, con miras a expandirse a otras ciudades de Estados Unidos y mercados internacionales hacia 2028.
Controversia laboral y escepticismo académico
La irrupción de esta tecnología ha provocado reacciones encontradas. Por un lado, la directiva de Tau Robotics sostiene que los robots expandirán el mercado al captar a clientes que habitualmente no contratan personal de asistencia o lo hacen de manera esporádica. Por otro lado, sectores laborales han expresado su preocupación; María Ramírez, trabajadora doméstica con dos décadas de experiencia en Los Ángeles, advirtió sobre el riesgo de desplazamiento laboral, señalando que la atención al detalle y la personalización del servicio humano son difíciles de replicar por las máquinas.
En el ámbito técnico, el profesor de ingeniería de la Universidad de California en Berkeley, Ken Goldberg, manifestó escepticismo sobre las capacidades actuales de los dispositivos para realizar una limpieza doméstica verdaderamente útil. Goldberg advirtió sobre la complejidad de tareas cotidianas como recoger objetos del suelo o limpiar bajo los muebles, además de alertar sobre posibles vulnerabilidades en materia de privacidad debido a la recolección de datos dentro de los espacios privados.
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