
El Instituto Municipal del Ambiente detectó desbordes de aguas servidas causados por el uso inadecuado de trampas de grasa en comercios del sector.
Fiscalización ambiental en el corredor gastronómico
Una comisión del Instituto Municipal del Ambiente desplegó una inspección técnica en los establecimientos de comida rápida ubicados en la avenida Cecilio Acosta. El operativo responde al colapso recurrente de las bocas de visita y alcantarillas de la zona, una problemática sanitaria que afecta la transitabilidad y el comercio local. La fiscalización estuvo encabezada por el presidente del organismo ambiental, Janner Pérez, junto a funcionarios de Polimaracaibo y la Dirección de Seguridad Ciudadana, en cumplimiento de los lineamientos del alcalde Giancarlo Di Martino.
Grasa comercial colapsa la red de alcantarillado
Durante el recorrido, las autoridades constataron que la causa principal del desborde de aguas servidas no radica en una falla estructural del sistema, sino en la falta de conciencia ambiental de los comerciantes. Específicamente en la calle 67 con avenida 8 Santa Rita, se verificó el colapso de una taquilla de paso debido a la acumulación severa de residuos grasos. Estos desechos, provenientes del lavado de pisos y cocinas, son vertidos directamente a la red pública sin el tratamiento previo que exigen las normas sanitarias locales.
Exigencia del cumplimiento de la ordenanza municipal
El presidente de la institución ambiental enfatizó la urgencia de corregir estas prácticas para salvaguardar la infraestructura vial. Explicó que la grasa no retenida se solidifica dentro del alcantarillado, bloqueando el curso normal de las aguas y generando focos de contaminación. Señaló que es necesario frenar la improvisación en los negocios de comida y obligar a que operen estrictamente apegados a la Ordenanza Municipal Ambiental, evitando que el destino final de sus desechos sea la vía pública.
Fase de orientación previa a la aplicación de sanciones
El plan de la municipalidad contempla exigir a los propietarios la instalación y mantenimiento obligatorio de trampas de grasa, no solo en las áreas de cocina, sino también en las bajantes dedicadas al aseo de pisos. Las autoridades precisaron que esta primera etapa busca orientar y concienciar a los comerciantes antes de aplicar multas o clausuras. No obstante, reiteraron que la gestión del alcalde Giancarlo Di Martino mantendrá el firme compromiso de ordenar la ciudad y hacer cumplir las leyes ambientales.
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