
La gestión municipal culminó los trabajos de rehabilitación integral en el templo del sector Los Haticos para beneficio de la comunidad.
Recuperación de un ícono espiritual en la parroquia Cristo de Aranza
Tras 24 años sin recibir intervenciones profundas, la gestión del alcalde de Maracaibo, Giancarlo Di Martino, finalizó los trabajos de mantenimiento y restauración en la iglesia católica La Milagrosa. Esta obra devuelve a los vecinos del sector Los Haticos, ubicado en la parroquia Cristo de Aranza, un espacio digno y recuperado para el encuentro religioso y la convivencia ciudadana.
Los trabajos, que se extendieron desde el pasado mes de octubre, permitieron rescatar el templo de un estado de deterioro avanzado. Según las autoridades municipales, la intervención era una prioridad debido a la importancia histórica y social que este recinto posee para más de 350 feligreses que hacen vida activa en la comunidad y que ahora cuentan con una sede renovada.
Detalles técnicos y compromiso con el patrimonio arquitectónico
Cristian Gómez, director para Instituciones Religiosas de la Alcaldía de Maracaibo, destacó que los arreglos de la infraestructura abarcaron diversas áreas críticas. Entre las labores realizadas destacan la modernización del sistema de iluminación, la aplicación de pintura tanto en exteriores como en interiores y la restauración técnica de las paredes que presentaban daños estructurales por el paso del tiempo y la salinidad de la zona.
Estas obras no solo buscan el bienestar espiritual, sino que forman parte de un plan integral para preservar los patrimonios arquitectónicos del municipio Maracaibo. El edificio de la iglesia es un ejemplo notable de la arquitectura religiosa venezolana de mediados del siglo XX. Su diseño presenta un marcado estilo neoclásico y destaca por su característica fachada amarilla, un tono que resuena con la identidad de la soleada capital zuliana.
Historia y valor cultural de la Iglesia La Milagrosa
De acuerdo con registros del portal Institutional Assets and Monuments of Venezuela, la Iglesia Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, levantada en la costa lacustre de Maracaibo, es una edificación monumental que funge como centro neurálgico de la fe católica. Además de su función religiosa, el templo representa un atractivo para los turistas y un motivo de orgullo local por su imponente presencia frente al Lago.
La advocación del templo se remonta a la aparición de la Virgen María a Santa Catalina Labouré en 1830. La historia relata que la Virgen se presentó vestida de blanco, con rayos luminosos descendiendo de sus dedos hacia la tierra. Esta carga simbólica ha mantenido viva la devoción en el sector Los Haticos, donde la reapertura del templo ha sido recibida con júbilo por los devotos.
Continuidad del plan de intervención en centros religiosos
Durante la entrega de las obras, Cristian Gómez enfatizó la voluntad política detrás de esta iniciativa. El director mencionó que el alcalde Giancarlo Di Martino tomó la decisión firme de dejar el templo como nuevo, basándose en una premisa de servicio y fe. Este esfuerzo en La Milagrosa no es un evento aislado, sino que forma parte de una ruta de trabajo establecida por la municipalidad.
El plan de recuperación integral comenzó previamente con la intervención en la Basílica de Nuestra Señora de Chiquinquirá. Gómez confirmó que ya se encuentran en agenda otras estructuras de gran valor histórico y sentimental para los marabinos, tales como la capilla de Santa Rosa de Agua y la iglesia San Felipe Neri, asegurando que la gestión continuará atendiendo los espacios que definen la identidad religiosa de la ciudad.
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