
El programa Maracaibo Impulsa busca eliminar nudos críticos administrativos para atraer inversiones nacionales y extranjeras mediante la simplificación de procesos legales.
Transformación de la gestión pública municipal
En un esfuerzo por modernizar la administración y potenciar el motor productivo de la ciudad, la gestión del alcalde Gian Carlo Di Martino presentó oficialmente la iniciativa Maracaibo Impulsa. Este nuevo servicio de atención directa tiene como objetivo principal erradicar la burocracia excesiva y facilitar el establecimiento de nuevos comercios, empresas e industrias. La meta es reducir drásticamente los tiempos de espera, permitiendo que la capital zuliana sea un terreno fértil para el emprendimiento rápido y seguro.
Durante el acto de lanzamiento, el alcalde estuvo acompañado por figuras clave de su gabinete, entre ellos Desiree Fernández, presidenta del Concejo Municipal; Miguel Silva, intendente del Centro de Procesamiento Urbano (CPU), y Óscar Enrique Urdaneta, intendente del Sedemat. En este contexto, se realizó la entrega simbólica de 26 títulos de Conformidad de Uso a diversos empresarios que ya operan en la ciudad, marcando el inicio de una nueva etapa de confianza mutua entre el sector público y el privado.
Simplificación de trámites para el sector privado
El alcalde Di Martino enfatizó que esta iniciativa no es solo un cambio de nombre, sino una reestructuración profunda de los procesos internos. Según sus palabras, la administración está dedicada a desenredar los nudos críticos que históricamente han frenado el dinamismo económico. La intención es que estas facilidades se traduzcan en beneficios directos para quienes apalancan la economía local. El mandatario adelantó que, antes de finalizar el año 2026, todo este sistema de simplificación migrará hacia una plataforma digital robusta y un marco jurídico actualizado.
Este sustento legal se basará en nuevas ordenanzas diseñadas para adaptarse a la velocidad de los mercados actuales. El objetivo es proyectar a Maracaibo como una ciudad confiable, donde tanto el inversionista local como el extranjero encuentren reglas claras y procesos ágiles. Se busca que el esfuerzo de transparencia actual se convierta en una garantía jurídica de largo plazo que atraiga capitales de otros estados y franquicias internacionales.






