
El magisterio zuliano reportó un sesenta por ciento de ausentismo en las aulas durante la jornada de protesta nacional, mientras los líderes sindicales anuncian que radicalizarán las acciones de conflicto si el Ejecutivo no indexa el salario básico.
Un llamado que paralizó las aulas zulianas
El sector educativo del estado Zulia protagonizó una contundente jornada de protesta este diez de junio. Los miembros de la intergremial docente de la región occidental paralizaron sus actividades académicas en un sesenta por ciento de las instituciones públicas, tanto nacionales como regionales. La medida de fuerza busca presionar al Ejecutivo nacional para que apruebe un ajuste salarial real que permita paliar la profunda crisis económica que pulveriza los ingresos de los educadores venezolanos.
El profesor Gualberto Mas y Rubí, presidente del Sindicato Unitario de Magisterio del Estado Zulia, ofreció el balance oficial ante una masiva concentración de maestros en el casco central de Maracaibo. El líder sindical detalló que el ausentismo escolar fue masivo en la mayoría de los municipios. Asimismo, explicó que en localidades específicas, como el municipio Miranda, el colapso del sistema eléctrico regional favoreció el cumplimiento del paro de doce horas, debido a que esa jurisdicción amaneció por completo sin suministro de energía.
La trampa de la bonificación salarial
La exigencia del magisterio venezolano se mantiene firme desde hace varios años: la restitución de un salario digno y el fin de la política de bonificación de los ingresos. Los portavoces sindicales denunciaron que los bonos otorgados por el Ejecutivo no tienen carácter salarial. Esta situación excluye dichos montos del cálculo de los beneficios contractuales de las vacaciones, los aguinaldos decembrinos y, de forma más crítica, las prestaciones de los trabajadores jubilados.
Mas y Rubí advirtió que el magisterio unido evalúa profundizar el conflicto en los próximos días. El dirigente gremial aseguró que las bases zulianas respaldarán de manera irrestricta las decisiones estratégicas que se acuerden en la próxima reunión nacional de federaciones en Caracas. Del mismo modo, condenó las presiones gubernamentales contra los docentes interinos, a quienes las autoridades intentan amedrentar con despidos o sustituciones pese a que muchos de ellos acumulan años de servicio sin recibir remuneración formal.
El testimonio de las aulas vacías
Las maestras que asistieron a la manifestación visibilizaron el drama cotidiano que enfrentan para subsistir. Así lo reporta Foco Informativo al.entrevisrar a Eucaris Domínguez, docente de la escuela Ana Sánchez Colina, quien explicó que el personal debe multiplicar esfuerzos y buscar trabajos informales para cubrir la canasta alimentaria. Domínguez enfatizó que el gremio comprende la situación de las madres que no envían a sus hijos a clases por falta de recursos, una realidad que ellas mismas padecen debido a su doble rol de educadoras y jefas de hogar.
Por su parte, Yenifer Márquez, compañera de labores de Domínguez, calificó de absurdas las amenazas oficiales de descontar el día no trabajado. Márquez argumentó que el salario base actual apenas promedia los doscientos cuarenta bolívares mensuales, lo que equivale a unos diez bolívares por jornada laboral; una cifra insignificante que no cubre ni el traslado en transporte público. Finalmente, Lisbeth Rondón, de la escuela Maestro Luis Beltrán Prieto Figueroa, reafirmó su compromiso de no abandonar el país tras veintiséis años de servicio, asegurando que mantendrá la lucha en las calles a pesar de las fallas de alimentación, transporte y la total ausencia de un servicio médico que garantice la salud del sector.
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