
Con una inversión de 200 mil dólares, los gobiernos nacional, regional y municipal modernizaron el icónico templo de Los Haticos tras meses de intensas labores estructurales.
La fe y el patrimonio arquitectónico de Maracaibo celebran un hito histórico. Tras un esfuerzo coordinado entre los tres niveles de gobierno, la iglesia de Nuestra Señora de la Medalla de La Milagrosa, ubicada en la emblemática avenida 17 de Los Haticos, abre sus puertas renovada. Esta obra representa no solo un rescate de la infraestructura urbana, sino también un espaldarazo a la identidad espiritual del sur de la ciudad.
Una transformación profunda y coordinada
René Arias, presidente del Instituto Municipal de la Vivienda (Ivima), detalló este 13 de marzo que la intervención no fue superficial. Se desplegaron 10 frentes de trabajo simultáneos para abordar de manera integral los daños acumulados por el tiempo y el clima. Con casi 68 años de historia, el templo requería una modernización que respetara su esencia pero garantizara su durabilidad para las próximas décadas.
»Estamos hablando de una rehabilitación integral en un 100 % para el disfrute de la feligresía zuliana», afirmó Arias. El directivo destacó que este logro fue posible gracias al apoyo conjunto del presidente de la república, el gobernador, el alcalde y, de manera muy especial, la comunidad organizada. La inversión total ascendió aproximadamente a los 200 mil dólares, destinados a devolverle el esplendor a este punto de referencia marabino.
Soluciones estructurales ante el salitre y la humedad
Uno de los mayores retos del proyecto fue la ubicación geográfica del templo. Al estar situado en la zona costera de Los Haticos, la cercanía con el Lago de Maracaibo había generado problemas históricos de humedad. La presencia constante de agua y el efecto del salitre comprometieron durante años la integridad de las paredes y los cimientos de la estructura principal y la casa parroquial.
Para combatir esto, se aplicaron técnicas especializadas de sellado. «Logramos sellar totalmente y evitamos las filtraciones y la humedad. Ya ese trabajo se realizó hace dos meses y hemos presenciado que no hay rastro de agua por ningún lado», explicó el presidente del Ivima. Estas labores incluyeron la corrección de fallas estructurales críticas en el acceso principal, asegurando que el edificio sea ahora un espacio seguro para los cientos de fieles que lo visitan semanalmente.
Impermeabilización y estética renovada
El techo de la iglesia, que anteriormente sufría de goteras constantes, fue intervenido con la colocación de 755 metros cuadrados de manto impermeabilizante. Esta fase del proyecto ya fue sometida a pruebas naturales con las precipitaciones recientes, demostrando una efectividad total. Debajo de la cubierta, el ambiente se mantiene seco y protegido, preservando las obras de arte y el mobiliario sacro del interior.
Finalmente, la estética del templo recibió un cambio radical. Se acondicionó y pintó la fachada principal, junto a los laterales, utilizando materiales resistentes al clima tropical. Con esta entrega, la Alcaldía de Maracaibo reafirma su compromiso con la recuperación de los espacios públicos y religiosos, garantizando que la comunidad de Los Haticos cuente con un centro de oración digno, moderno y plenamente operativo.
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