
El Santuario Mariano en Maracaibo fijó para los días 25 y 26 de septiembre el tradicional evento benéfico que da inicio a las festividades patronales, destinando en esta oportunidad todos los aportes recolectados a través de Cáritas Venezuela para socorrer a las familias damnificadas por los recientes sismos.
Las instalaciones de la Basílica Nuestra Señora de Chiquinquirá anunciaron oficialmente la realización de la décima tercera edición del tradicional Potazo Chiquinquireño, una de las actividades preliminares más significativas que marcan el preámbulo de las festividades patronales en honor a la patrona de los zulianos, la venerada Chinita.
El anuncio fue formalizado por el párroco rector del santuario, el presbítero Nedward Andrade, a través de un mensaje audiovisual difundido en las plataformas digitales del templo, donde extendió una invitación a toda la feligresía y a la comunidad en general a sumarse a esta causa solidaria programada para los días viernes 25 y sábado 26 de septiembre.
Solidaridad nacional bajo el lema de la fe
Bajo el lema institucional «Unidos en la fe, sumando bendiciones en cada aporte», la presente edición del potazo incorporará un noble sentido de hermandad nacional, al determinarse que la totalidad de los fondos económicos y recursos recolectados sean canalizados mediante Cáritas Venezuela para atender de manera directa a los hermanos afectados por los devastadores sismos registrados recientemente en el estado La Guaira.
El padre Andrade detalló que la estructura organizativa de la Basílica ha dispuesto canales informativos para orientar a la ciudadanía sobre la logística de recaudación:
«Para conocer los sitios de recolección y las maneras en las cuales se podrán hacer donaciones, invitamos a los fieles a consultar las redes sociales oficiales del Santuario Mariano, donde seguiremos publicando los detalles de esta hermosa labor», indicó.
Un llamado a la fraternidad
Desde el templo sagrado reiteraron que este evento busca trascender la simple recaudación material para erigirse como un signo tangible de apoyo espiritual y cercanía humana.
«Unámonos con alegría para hacer de esta recolección un testimonio vivo de fe, esperanzas y solidaridad, caminando siempre en constante unión y fraternidad», concluye el comunicado emitido por la institución religiosa, invitando a la colectividad marabina a volcarse masivamente en favor de los sectores más vulnerables.
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