
La Alcaldía de Maracaibo juramentó a 24 niños y jóvenes como brigadistas, saneó 92 hectáreas y promueve el turismo ambiental.
En el corazón de los manglares de la parroquia Coquivacoa, se llevó a cabo la inauguración de la Guardería Ambiental y la juramentación de sus primeros guardianes ecológicos, un grupo integrado por niños y jóvenes de la comunidad. La iniciativa busca articular el saneamiento ambiental con la participación activa de las nuevas generaciones.
Formación de la brigada juvenil
El presidente del Instituto Municipal del Ambiente, Janner Pérez, destacó el alcance del programa tras oficializar a 24 niños y jóvenes en edades comprendidas entre los 7 y los 16 años. El directivo enfatizó que la selección de este sector responde al impacto transformador que generan los menores dentro del entorno familiar.
Pérez explicó que los jóvenes han demostrado un compromiso notable con la preservación territorial. Según el funcionario, la formación ambiental a temprana edad permite consolidar un mensaje de responsabilidad que impacta de forma directa en los adultos, garantizando la sostenibilidad de los espacios intervenidos a largo plazo.
Saneamiento de 92 hectáreas
En cuanto al impacto ecológico, el balance inicial de los trabajos abarca la atención de 92 hectáreas en el Parque de los Sueños. Durante esta primera fase, los equipos de recolección retiraron más de 90 toneladas de desechos sólidos que afectaban la dinámica natural del ecosistema de manglar.
La estrategia contempla que los brigadistas infantiles y juveniles asuman un rol activo en la vigilancia y resguardo de la fauna silvestre. La siguiente etapa del proyecto se centrará en el despeje controlado de senderos, permitiendo el acondicionamiento del lugar sin generar impactos negativos en la flora local.
Impulso al turismo sustentable
Por su parte, la directora de Turismo Coquivacoa de la Alcaldía de Maracaibo, Karen Soto, enfatizó que la rehabilitación ambiental está vinculada con el rescate del patrimonio natural y gastronómico de Santa Rosa de Agua y Capitán Chico. La meta es diversificar la oferta turística de la zona.
Bajo la gestión del alcalde Gian Carlo Di Martino y la primera dama, Ana Clara de Di Martino, el municipio ejecuta la reparación de caminerías para promover el senderismo de bajo impacto. Este trazado permitirá a visitantes recorrer el bosque de manglares y observar especies de mangle blanco, negro, rojo y botoncillo.
Recuperación de espacios comunitarios
De forma paralela, las cuadrillas municipales ejecutan obras de adecuación en plazas, accesos principales y en el bulevar que conecta con los paradores turísticos. La intervención busca reactivar el comercio local e visibilizar la variedad culinaria de las comunidades asentadas a orillas del Lago de Maracaibo.
Con estas acciones, la administración municipal integra la conservación biológica, la educación de la juventud y el desarrollo económico sustentable en una de las zonas costeras de mayor valor ecológico de la ciudad.
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