
La comunidad de La Rotaria reafirmó su fe con una puesta en escena que recorrió diversos sectores, fomentando la reflexión espiritual.
Tradición y fe en las calles de La Rotaria
La urbanización La Rotaria se transformó una vez más en el escenario de una de las manifestaciones de fe más profundas de Maracaibo. La comunidad de la parroquia San Pablo Apóstol se congregó para celebrar su tradicional viacrucis viviente, una actividad evangelizadora que ha logrado mantenerse vigente durante más de 15 años de forma ininterrumpida. Bajo la guía espiritual del presbítero Carlos Reyes, esta jornada no solo representa un acto litúrgico, sino un punto de encuentro para los vecinos de la zona.
El recorrido se desarrolló por distintos sectores de la comunidad, propiciando un ambiente de recogimiento, reflexión y escucha de la palabra de Dios. En una jornada que buscó acercar tanto a creyentes como a quienes no profesan la fe cristiana a los relatos evangélicos, la procesión avanzó entre rezos y representaciones teatrales que conmovieron a los asistentes por su realismo y entrega.
Juventud y compromiso en la organización
La representación fue organizada principalmente por el grupo Jóvenes de Esperanza de San Pablo. Este movimiento juvenil asumió la responsabilidad de coordinar cada una de las estaciones, desde el vestuario hasta los diálogos que recrean el camino de Jesús hacia el Calvario. El esfuerzo de estos jóvenes es el motor que permite que la tradición se renueve año tras año, involucrando a las nuevas generaciones en el servicio parroquial.
Sin embargo, el éxito de la actividad no recayó únicamente en los jóvenes. La puesta en escena contó con la participación activa de toda la comunidad parroquial, integrando a niños, adultos y feligreses que se sumaron con devoción. Esta sinergia generacional es lo que ha permitido que el viacrucis de San Pablo Apóstol sea una referencia religiosa en el oeste de la ciudad, destacando por su organización y el respeto de los espectadores.
Un mensaje de esperanza para la ciudad
A medida que el sol descendía sobre la capital zuliana, las estaciones del viacrucis cobraban mayor solemnidad. Los rostros de los presentes reflejaban la intensidad de los pasajes de la pasión y muerte de Jesucristo, logrando el objetivo principal de la actividad: mover los corazones hacia la reconciliación. El padre Carlos Reyes enfatizó que este tipo de eventos son necesarios para fortalecer el tejido social y espiritual de la parroquia.
La jornada concluyó con un mensaje de esperanza y gratitud hacia todos los colaboradores que hicieron posible el despliegue logístico. Con el respaldo visual de una galería fotográfica que captura los momentos más impactantes del recorrido, la parroquia San Pablo Apóstol cierra otra edición exitosa de su viacrucis, consolidándose como un faro de fe en la comunidad de La Rotaria y un ejemplo de perseverancia pastoral para todo Maracaibo.
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