
Radicada en Sevilla, la cineasta nacida en Maracaibo presenta su más reciente obra cinematográfica protagonizada por un elenco estelar, abogando por la visibilización de realidades invisibilizadas y la creación de referentes que estimulen el debate y la reflexión en el espectador.
Para la destacada directora venezolana Patricia Ortega, el séptimo arte debe trascender el mero entretenimiento para convertirse en un catalizador de profundas transformaciones internas. Así lo evidenció durante una reciente entrevista en la que detalló los pormenores de su más reciente largometraje titulado “9 lunas”, una producción gestada desde su residencia en Sevilla que aborda las complejidades de la identidad y la gestación en hombres trans.
La trama sigue los pasos de Ángel, un monitor de gimnasio y hombre trans a punto de completar su transición, cuya cotidianidad da un giro radical al enfrentarse a un embarazo. Para la cineasta oriunda de Maracaibo, el proceso creativo superó las expectativas técnicas:
«Desde la preproducción ha sido muy transformadora, de muchos procesos humanos involucrados, de aprendizajes, de discusiones, de reflexiones desde el inicio con el equipo», destacó sobre una experiencia que calificó como enriquecedora tanto a nivel personal como profesional.
Un elenco de primer nivel y un referente social necesario
El filme cuenta con un destacado reparto encabezado por Zack Gómez-Rolls, Jorge Sanz, María León, Sara Sálamo, Fernando Guallar y Kiti Mánver. Entre los momentos más memorables del rodaje, Ortega resaltó la emoción vivida durante la proyección exclusiva de la cinta para todo el elenco, describiéndolo como un acontecimiento «muy poderoso».
Definiéndose como una apasionada del cine que busca permanentemente obras capaces de sacudir la zona de confort del espectador, la directora subrayó el compromiso político, social y cultural que implica la realización audiovisual:
«Para mí era importante tener una panza, un embarazo masculino, con una persona trans masculina, porque ese referente está muy invisible y hay que tenerlo para lograr derechos humanos», puntualizó, abogando por superar los sesgos de la educación binaria y normalizar aquello que es intrínsecamente natural.
Raíces andaluzas con acento zuliano
Instalada desde hace años en Andalucía —una tierra que define como su hogar y la que le ha permitido echar raíces creativas tras su salida de su natal Maracaibo—, Ortega reivindica las ventajas de desarrollar proyectos cinematográficos desde ciudades de escala humana que preserven la calidad de vida frente al vértigo de las grandes metrópolis.
Con la vista puesta en el futuro y preparando ya nuevos proyectos desde el sur de España, la realizadora reafirma su propósito de mantener vivo un cine que provoque tertulias y remueva conciencias al encenderse las luces de la sala.
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