
El murciano remontó ante Novak Djokovic en una final para el recuerdo (2-6, 6-2, 6-3, 7-5), convirtiéndose en el tenista más joven de la historia en conquistar los cuatro grandes. Con su séptimo «Major», Alcaraz consolida su era y priva al serbio de su vigesimoquinto título histórico.
El domingo 1 de febrero de 2026 quedará grabado en los libros de historia del deporte. Carlos Alcaraz se ha coronado campeón del Abierto de Australia, logrando la hazaña más codiciada del tenis: completar el Grand Slam de carrera (ganar los cuatro torneos grandes) a la temprana edad de 22 años. En una batalla de tres horas y cuatro minutos, el español destronó al legendario Novak Djokovic, demostrando que el relevo generacional es ya una realidad absoluta.
El inicio del encuentro pareció favorecer la veteranía del serbio. Djokovic, con una precisión quirúrgica, dominó el primer set con un contundente 6-2, silenciando momentáneamente a la Rod Laver Arena. Sin embargo, lo que siguió fue una exhibición de resiliencia y potencia por parte del número uno del mundo.
Una remontada para la historia
Alcaraz no se amilanó ante el escenario y ajustó su estrategia para retomar el control del partido:
Reacción inmediata: En el segundo set, el murciano quebró el ritmo de Djokovic con un 6-2, igualando las acciones.
Dominio táctico: Con un juego agresivo y defensas imposibles, se llevó la tercera manga por 6-3, poniendo la presión del lado del serbio.
El cierre de un campeón: En un cuarto set de altísima tensión, Alcaraz mantuvo la calma técnica y, tras un quiebre de servicio decisivo, cerró el partido con un 7-5 que le otorgó su séptimo trofeo de Grand Slam.
El nuevo estándar del tenis moderno
Con este triunfo, Alcaraz supera récords de precocidad que parecían inalcanzables, reforzando su legado como el líder indiscutible de la era moderna. Su victoria en Melbourne no es solo un título más; es la confirmación de que su juventud es el motor de una ambición que no conoce límites.
Por su parte, Novak Djokovic, a pesar de una lucha incansable, se quedó a las puertas de su ansiado 25.º Grand Slam, reconociendo al final del encuentro la superioridad física y mental del joven español.
«Completar el Grand Slam es un sueño que ni siquiera sabía si podría cumplir tan pronto. Ganar aquí, ante una leyenda como Novak, hace que este momento sea perfecto», declaró un emocionado Alcaraz durante la ceremonia de premiación.
Diariorepublica.com



