
El «Espartano» abandona el banquillo blanco por mutuo acuerdo tras un balance sin títulos, la pérdida de la Liga ante el Barcelona y un vestuario fracturado por graves altercados entre las estrellas del primer equipo.
Crónica de un final anunciado. El Real Madrid CF hizo oficial este martes 9 de junio la desvinculación de Álvaro Arbeloa como director técnico del primer equipo. A través de un comunicado emitido en sus canales oficiales, la entidad blanca confirmó que ambas partes alcanzaron un acuerdo para rescindir el contrato del estratega.
A pesar del turbulento cierre de temporada, el club optó por la diplomacia en su despedida:
“El Real Madrid se siente muy agradecido a Álvaro Arbeloa, quien desde su llegada a la cantera ha demostrado siempre lealtad, compromiso y profesionalidad, representando fielmente los valores de nuestro club. Esta será siempre su casa”.
Un balance deportivo adverso
Arbeloa, quien asumió las riendas del banquillo en sustitución de Xabi Alonso, no logró enderezar el rumbo deportivo del equipo en los momentos cumbre. Su gestión se vio golpeada por tres hitos negativos:
Debut fatídico: Fue eliminado prematuramente de la Copa del Rey a manos del Albacete, conjunto de la Segunda División.
Tropiezo europeo: El pasado 15 de abril se despidió en los cuartos de final de la UEFA Champions League ante el Bayern Múnich de Vincent Kompany, con un marcador global de 6-4, pese a haber superado previamente al Benfica de José Mourinho y al Manchester City de Pep Guardiola.
Subcampeonato liguero: Sentenció su campaña en LaLiga EA Sports en el segundo lugar, tras caer 2-0 frente al FC Barcelona el pasado 10 de mayo.
En total, el «Espartano» cierra su ciclo con un registro de 28 partidos dirigidos: 18 victorias, dos empates y ocho derrotas.
Vestuario en llamas: El detonante de la ruptura
Más allá de la falta de trofeos, el último mes de Arbeloa estuvo sentenciado por una crisis de autoridad y graves fracturas de convivencia en el vestuario que terminaron filtrándose a la opinión pública.
Entre los episodios más oscuros de su gestión destacan la agresión de Antonio Rüdiger al canterano Álvaro Carreras y una violenta disputa de dos días entre Aurélien Tchouaméni y Fede Valverde, que culminó con el uruguayo sufriendo un traumatismo craneoencefálico tras caer en plena discusión. A esto se sumaron los choques del capitán Dani Carvajal con Raúl Asencio, la exclusión final de Dani Ceballos y el complejo manejo de la vida extradeportiva de Kylian Mbappé.
Arbeloa se defendió públicamente asegurando que las cosas «habrían sido diferentes» de haber iniciado la temporada desde el verano.
El legado: Apuesta firme por La Fábrica
El único punto luminoso en el corto mandato de Arbeloa fue el cumplimiento de su promesa de promoción juvenil. Bajo su tutela, la cantera madridista cobró un protagonismo inusual:
Thiago Pitarch se consolidó en la dinámica del primer equipo.
Manuel Ángel sumó minutos tanto en el torneo local como en Europa.
David Jiménez, Jorge Cestero, César Palacios, Daniel Mesonero y Álvaro Leiva recibieron la alternativa en la máxima categoría.
Arbeloa, quien inició su andar como estratega en la casa blanca en 2020 con el Infantil A, dirigió su último encuentro el pasado sábado 6 de junio. Se despide del Santiago Bernabéu con la esperanza de que este adiós sea, en el futuro, un «hasta luego».
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