
El Atlético de Madrid y el Arsenal firmaron tablas (1-1) en un vibrante encuentro disputado en el estadio Metropolitano, correspondiente a la ida de las semifinales de la Liga de Campeones.
A pesar de que el conjunto madrileño fue superior durante la segunda mitad, no logró concretar la remontada. Todo se decidirá la próxima semana en Londres, donde ambos buscarán el billete a la gran final.
Un inicio marcado por la tensión y el rigor defensivo
El ambiente en el feudo rojiblanco era de gala para recibir la primera semifinal de Champions en la historia de este estadio. Sin embargo, los nervios dominaron los compases iniciales. El Arsenal avisó primero con una internada de Noni Madueke, mientras que el equipo local sufría para encontrar fluidez. La precisión no apareció hasta que Antoine Griezmann bajó a la base de la jugada para organizar el ataque, permitiendo que Julián Álvarez probara por primera vez los reflejos del guardameta David Raya.
El mazazo de Viktor Gyokeres antes del descanso
Cuando el primer tiempo agonizaba en un intercambio de imprecisiones, un error en la entrega de Julián Álvarez desencadenó el primer gol. En la acción posterior, David Hancko derribó a Viktor Gyokeres dentro del área. El colegiado señaló un penalti riguroso que el propio delantero sueco transformó con potencia. Pese a que Jan Oblak adivinó la trayectoria del esférico, la fuerza del disparo fue suficiente para adelantar a los ingleses en un momento psicológico crucial.
Reacción de orgullo y el empate de la araña
Tras el paso por vestuarios, los hombres de Diego Simeone mostraron una cara mucho más agresiva. La insistencia tuvo premio cuando un disparo de Marcos Llorente impactó en el brazo de Ben White. El árbitro no dudó y señaló la pena máxima. Julián Álvarez, resarciéndose de su error previo, fusiló la red con un disparo imparable que supuso su décimo tanto en la competición. La nota negativa fue la posterior retirada del argentino, quien se lastimó el tobillo izquierdo tras una acción ofensiva.
Un final frenético con el var como protagonista
El tramo final fue un monólogo colchonero. Ademola Lookman desperdició varias ocasiones claras y Antoine Griezmann estrelló un balón en la cruceta que pudo cambiar el destino del cruce. El susto final llegó con un penalti señalado sobre Eberechi Eze, pero tras la revisión en el monitor del var, el juez rectificó su decisión. Con este empate, el Atlético mantiene intactas sus opciones de gloria europea de cara a la vuelta en territorio británico.
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