
La selección de Carlo Ancelotti venció tres a cero en Filadelfia, pero sufrió la baja por lesión del delantero Raphinha.
Un triunfo con máxima efectividad en el área
Brasil cumplió con su tarea en la Copa Mundial de la Fifa 2026. El combinado dirigido por Carlo Ancelotti derrotó por tres a cero a Haití en el Lincoln Financial Field de Filadelfia, ante sesenta y ocho mil trescientos veinticuatro espectadores. Con este resultado, el equipo sudamericano se mantiene firme en la lucha por asegurar el primer lugar del grupo C, un objetivo clave para evitar los cruces más complejos en las rondas de eliminación directa.
El marcador refleja una contundencia implacable en el área rival. La ofensiva brasileña apenas necesitó cinco remates directos a la portería para facturar sus tres anotaciones. Esta efectividad rescató un partido donde el volumen de juego colectivo no fue el ideal, pero sirvió para calmar las dudas de la prensa y la afición tras los últimos compromisos del torneo.
Alarmas encendidas por la baja de Raphinha
No todo fue celebración para la canarinha en territorio estadounidense. La peor noticia de la jornada llegó desde el departamento médico con la confirmación de una lesión importante para Raphinha. El atacante del Barcelona tuvo que abandonar el terreno de juego con evidentes muestras de dolor, sumándose a la lista de bajas que ya arrastra el plantel en esta exigente cita mundialista.
La pérdida de este futbolista obliga a Ancelotti a replantear la estructura táctica del ataque. El cuerpo técnico deberá buscar variantes inmediatas en el banquillo para cubrir una banda derecha que había sido fundamental en el esquema ofensivo durante la fase de clasificación y los partidos previos.
El liderato se definirá contra Escocia
A pesar de los tres puntos sumados, el rendimiento general del equipo todavía deja interrogantes de cara a las fases decisivas. El juego brasileño mostró pasajes de desconexión en el mediocampo y dificultades para romper el bloque defensivo haitiano mediante la asociación, dependiendo en exceso de las individualidades.
El cuerpo técnico tiene pocos días para corregir estos desajustes tácticos. El próximo miércoles, en la ciudad de Miami, Brasil cerrará la fase de grupos en un duelo crucial contra Escocia. Ese partido determinará la posición final del sector y medirá el verdadero nivel de una selección que, aunque efectiva, necesita mejorar su funcionamiento colectivo si aspira a levantar el trofeo el próximo mes de julio.
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