
Brasil sufrió y tuvo que remontar un marcador adverso sobre la hora para sellar su pase a los octavos de final de la Copa del Mundo, tras vencer 2-1 a una valiente selección de Japón.
El primer tiempo fue desconcertante para la escuadra sudamericana, que no generó peligro y cometió un grave error defensivo que Sano aprovechó para poner en ventaja a los asiáticos.
En el complemento la historia fue completamente distinta. Brasil tomó el mando del juego para igualar en primera instancia por conducto de Casemiro, y en tiempo de compensación, Martinelli sentenció la victoria con un disparo colocado.
Los ajustes tácticos de Ancelotti
En el primer tiempo el técnico de Brasil se mostró inexpresivo en el banquillo mientras Japón mantenía la ventaja. Sin embargo, el estratega esperaba el descanso para ajustar las líneas de su equipo y enviar un mensaje contundente, lo cual surtió efecto inmediato en la actitud del plantel.
Casemiro, de señalado a protagonista
En el gol de Japón, el veterano centrocampista quedó mal parado ante la velocidad de Sano. A pesar del fallo, en la segunda parte se redimió y con un cabezazo certero firmó el 1-1 parcial, devolviéndole el ánimo y el orden a la ofensiva brasileña.
Japón careció de jerarquía competitiva
El conjunto asiático fue un digno rival que vendió cara la derrota. No obstante, volvió a adolecer del peso específico y la madurez futbolística que se necesitan en instancias decisivas para consumar una sorpresa de esta magnitud y eliminar a un pentacampeón del mundo.
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