
Jackson Chourio fue el catalizador de una remontada clave para que los Cerveceros de Milwaukee vencieran 3-1 a los Padres de San Diego, alcanzando así las 96 victorias e igualando el récord de franquicia establecido en 2011 y 2018.
Aunque el venezolano no tuvo una noche ofensiva explosiva (1 de 4, con una anotada y dos ponches), su único hit y su carrera anotada fueron el punto de inflexión que encendió la chispa de su equipo. Este sencillo no solo inició el rally, sino que también fue su imparable número 145 de la temporada, igualando su marca del año pasado y acercándose a superarla.
Además de su contribución al marcador, Chourio demostró su velocidad y visión en las bases al robar su base 19 de la temporada. Con solo una base robada más, podría lograr el prestigioso 20-20 (20 jonrones y 20 bases robadas) por segunda temporada consecutiva. De conseguirlo, se convertiría en el jugador más joven en la historia de las Grandes Ligas en alcanzar esta hazaña dos años seguidos.
Vía Líder/Diario República.com




