
El conjunto sudamericano empató sin goles frente a Suiza y se despidió del torneo en la definición desde los doce pasos.
El sueño mundialista de la selección colombiana llegó a su fin de la manera más cruel posible. Tras un partido de enorme desgaste físico y táctico, el combinado dirigido por Néstor Lorenzo no pudo superar la efectividad europea en la tanda de penales. El encuentro, disputado este martes, dejó en evidencia la paridad de ambos planteles, pero la fortuna terminó inclinándose hacia el lado del viejo continente, dejando a los aficionados cafeteros con un amargo sabor de boca.
Un duelo de máxima tensión en el campo
Durante los noventa minutos reglamentarios, el planteamiento de ambos equipos fue sumamente conservador. Colombia intentó imponer condiciones mediante la posesión del balón y la velocidad de sus extremos, pero se topó con un bloque defensivo suizo impecable y ordenado. Los helvéticos, por su parte, apostaron por el contragolpe y generaron un par de opciones claras que exigieron al máximo al portero Camilo Vargas. Ninguno de los dos bandos quiso arriesgar de más, conscientes de que un error costaría la eliminación directa.
El tiempo suplementario mantuvo la misma tónica de cautela y cansancio acumulado. Las piernas ya no respondían igual y el miedo a perder superó las ganas de ganar. Los cambios introducidos desde el banquillo colombiano buscaron refrescar el ataque, pero la muralla defensiva rival se mantuvo firme hasta el silbatazo final del árbitro.
La lotería de los doce pasos decidió todo
La paridad absoluta obligó a definir el boleto a los cuartos de final desde el punto penal. La tensión se apoderó del estadio mientras los ejecutores se perfilaban. La efectividad inicial de los cobradores mantuvo la incertidumbre, pero los fallos en el bando colombiano comenzaron a pesar en la pizarra.
El desenlace de la serie llegó de forma dramática. Un cobro definitivo por parte del atacante Rubén Vargas, el cual no pudo ser contenido por el guardameta Camilo Vargas, selló el destino de ambos seleccionados. Con un marcador de 4-3 en la tanda, el conjunto europeo celebró su clasificación a la siguiente ronda, mientras los futbolistas sudamericanos caían desolados sobre el césped. Colombia se despide del torneo con la frente en alto, pero con la frustración de saber que la gloria estuvo a solo unos pasos de distancia.
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