
La selección dirigida por Néstor Lorenzo venció por la mínima diferencia a la República Democrática del Congo en Guadalajara y aseguró su boleto a los dieciseisavos de final a falta de una jornada.
Dominio estéril en la primera mitad
La selección de Colombia saltó al terreno de juego del Estadio Guadalajara con la firme intención de asegurar su presencia en la próxima fase del Mundial. Desde el pitazo inicial, el conjunto sudamericano se adueñó de la posesión del balón, registrando más del sesenta por ciento del control territorial. Sin embargo, la República Democrática del Congo plantó un bloque defensivo sumamente sólido que dificultó los caminos al arco.
Apenas a los siete minutos de juego, la hinchada colombiana celebró de forma prematura tras una anotación de Daniel Muñoz, pero el árbitro asistente anuló la acción por una posición adelantada que posteriormente fue ratificada por el sistema de videoarbitraje. La velocidad de los atacantes cafeteros chocaba constantemente contra la muralla africana, liderada por un inspirado guardameta Lionel Mpasi, quien atajó remates clave de James Rodríguez y Luis Díaz, manteniendo el marcador intacto para irse al descanso con un empate sin goles.
El gol de la tranquilidad definitiva
En la segunda parte, la dinámica del compromiso no varió demasiado, lo que obligó al entrenador Néstor Lorenzo a mover el banquillo sobre el minuto cincuenta y ocho. Los ingresos de Juan Fernando Quintero y Jhon Córdoba otorgaron mayor movilidad en el frente de ataque a una Colombia que empezaba a caer en la desesperación por la falta de efectividad. Las aproximaciones eran constantes, sumando casi veinte remates en todo el encuentro.
La recompensa a la insistencia llegó finalmente en el minuto setenta y seis. Tras una gran habilitación de Juan Fernando Quintero, el lateral Daniel Muñoz apareció en el área para sacar un remate cruzado que venció la resistencia de Lionel Mpasi y desató la euforia en las tribunas. Con este tanto, el defensor firmó su segunda anotación en la presente cita mundialista.
Intervenciones providenciales en el cierre
Los minutos finales del partido mostraron a una República Democrática del Congo volcada al ataque mediante jugadas a balón parado y centros peligrosos. El elenco africano estuvo a punto de amargar la fiesta colombiana en el tiempo de descuento con un potente remate de derecha por parte de Nathanaël Mbuku.
En ese instante crítico, el arquero Camilo Vargas se vistió de héroe al protagonizar una espectacular estirada hacia su poste izquierdo que evitó la caída de su pórtico. Con este trabajado triunfo de 1-0, Colombia llegó a seis unidades en el Grupo K, garantizando matemáticamente su clasificación a los dieciseisavos de final antes de cerrar su participación en la fase de grupos frente a Portugal.
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