
La representante legal de Jeanie Buss desmiente la venta del porcentaje restante de la franquicia a Josh Kushner y Bob Iger, evidenciando una fractura dentro del fideicomiso familiar.
La venta definitiva de Los Angeles Lakers ha entrado en un terreno de disputa legal e institucional. A pesar de los informes recientes que daban por concluida la transferencia del ciento por ciento de la franquicia, la representación legal de Jeanie Buss ha desmentido categóricamente la existencia de un acuerdo unánime para traspasar el porcentaje restante del equipo a los empresarios Josh Kushner y Bob Iger.
El origen de la controversia periodística
La controversia comenzó tras la publicación de informaciones que aseguraban la venta del diecisiete punto ocho por ciento final en manos de la familia Buss, propiedad compartida desde el año mil novecientos setenta y nueve. Sin embargo, el equipo legal de la actual gobernadora ante la NBA calificó de falsa dicha versión, aclarando que no existe consenso ni autorización por parte de la titular de la gestión deportiva.
La división interna del fideicomiso Buss
El núcleo del conflicto reside en una profunda división entre los herederos del magnate Jerry Buss. Mientras cuatro de los hermanos habrían expresado su intención de liquidar sus participaciones bajo el argumento de cerrar una etapa histórica con dignidad, Jeanie Buss se mantiene firme en no ceder su posición ni el control operativo de la organización angelina.
«Como familia, hemos decidido vender las acciones restantes del fideicomiso familiar Buss al grupo de Bob Iger como parte de la transacción en curso», señalaba el comunicado atribuido a la mayoría de los hermanos, postura que choca frontalmente con la negativa de la ejecutiva principal.
Un legado deportivo en riesgo de litigio
Esta parálisis en la negociación deja en suspenso el futuro administrativo de una de las entidades más valiosas del deporte mundial. Bajo el mandato de la familia Buss durante casi cinco décadas, la franquicia conquistó once de sus diecisiete campeonatos de la NBA, por lo que cualquier traspaso accionario requiere no solo la aprobación unánime de la estructura familiar, sino también la validación formal de la junta de gobernadores de la liga.
www.diariorepublica.com






