
El pitcheo hermético y el poder de Moncada garantizan el primer triunfo cubano en un duelo de alta intensidad en San Juan.
Dominio desde el montículo cubano
La selección de Cuba inició con el pie derecho su andar en el Clásico Mundial de Béisbol, luego de derrotar este viernes a la selección de Panamá con un cerrado marcador de tres carreras por una. El encuentro, que mantuvo a los aficionados al borde de sus asientos, se llevó a cabo en el emblemático Estadio Hiram Bithorn de San Juan, Puerto Rico, escenario que fue testigo de una cátedra de pitcheo por parte del staff antillano.
El zurdo Liván Moinelo asumió la responsabilidad de abrir el encuentro y cumplió con creces. El estelar lanzador se llevó el triunfo tras lucir en gran forma, maniatando a los toleteros canaleros a lo largo de 3.2 episodios. Durante su labor, Moinelo solo permitió dos imparables, demostrando un control absoluto de sus lanzamientos quebrados y una recta dominante. Aunque otorgó un par de boletos, su capacidad para resolver situaciones de presión quedó clara al pasar por la guillotina a cuatro contrarios en momentos clave del partido.
Ofensiva oportuna y poder de largo alcance
Mientras el pitcheo mantenía a raya a los bates panameños, la ofensiva cubana aprovechó las oportunidades precisas para inclinar la balanza. El bigleaguer Yoán Moncada se erigió como la gran figura del encuentro. El antesalista de los Chicago White Sox mostró su jerarquía al irse de 3-1, conectando un cuadrangular solitario que encendió la chispa en el dugout cubano. Moncada terminó la jornada con dos carreras fletadas y una anotada, validando su rol como líder del lineup.
A la actuación de Moncada se le sumó la potencia del outfielder Yoelkis Guibert. El jardinero también la desapareció del parque, aportando una carrera adicional que brindó la tranquilidad necesaria al cuerpo técnico liderado por Armando Johnson. Este despliegue de fuerza fue suficiente para castigar al abridor panameño, el también siniestro Logan Allen, quien cargó con la derrota tras permitir las tres anotaciones cubanas en una labor de 3.0 capítulos que se vio empañada por el madero de los antillanos.
Un relevo de garantías para el cierre
El bullpen de Cuba confirmó por qué es uno de los más respetados del torneo. Tras la salida de los relevistas intermedios, Raidel Martínez saltó al terreno para encargarse de la novena entrada. El cerrador estrella, con su habitual velocidad y temple, transitó el último episodio sin mayores contratiempos. Martínez retiró a los bateadores en fila, asegurando el último out y apuntándose su primer rescate de la incipiente contienda, sellando así una victoria estratégica para las aspiraciones de la isla.
Próximos desafíos en el calendario
Con este resultado, Cuba suma su primer punto en la tabla y se prepara para su siguiente compromiso, que tendrá lugar el próximo domingo frente a la escuadra de Colombia. Por su parte, la selección de Panamá buscará pasar la página rápidamente y nivelar su récord este sábado, cuando se enfrente al anfitrión, Puerto Rico, en un duelo que promete ser vibrante debido a la localía de los boricuas.
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