
La Federación Costarricense de Fútbol seleccionó al estratega argentino para liderar el proceso de reconstrucción de los «Ticos», con el objetivo de regresar a la élite mundialista tras la ausencia en 2026.
La selección de fútbol de Costa Rica parece haber encontrado al arquitecto de su próximo proyecto deportivo. Fernando “Bocha” Batista, exseleccionador de Venezuela, es el nombre que suena con más fuerza para asumir las riendas de la escuadra centroamericana, según confirmaron fuentes cercanas al proceso y medios locales especializados.
El presidente de la Federación Costarricense de Fútbol (FCRF), Osael Maroto, anunció este miércoles que el Comité Ejecutivo ya tomó una decisión final tras una exhaustiva evaluación. Aunque el directivo se reservó el nombre por razones legales, aseguró que el perfil elegido es «el mejor» para cumplir con los requisitos del fútbol costarricense.
Un análisis profundo y referencias de peso
La elección de Batista no fue azarosa. El director deportivo de la FCRF, Ronald González, lideró un análisis técnico que incluyó entrevistas personales y la revisión de hojas de vida de alto nivel, donde figuraban nombres como el español Robert Moreno y el neerlandés Patrick Kluivert.
Un factor determinante en la decisión habrían sido las referencias positivas de Gustavo Alfaro, actual técnico de Paraguay y conocedor del entorno costarricense, quien avaló el trabajo realizado por el «Bocha» durante su reciente etapa en Sudamérica (2023-2025).
Retos inmediatos: Del debut en Jordania al duelo contra Inglaterra
De concretarse la firma del contrato la próxima semana, el nuevo seleccionador tendrá una agenda ajustada para iniciar la era post-Miguel Herrera:
Gira por Asia: El debut oficial se produciría en los amistosos frente a Jordania e Irán (27 y 31 de marzo) en la ciudad de Amán.
Prueba de fuego: En junio, Costa Rica viajará a Estados Unidos para medirse ante la selección de Inglaterra, un compromiso de alto calibre para medir el nivel del nuevo proceso.
Misión: Retorno al Mundial
Tras el fracaso en la clasificación al Mundial 2026, la FCRF busca estabilidad y una identidad de juego clara. Batista, reconocido por su capacidad para gestionar talentos jóvenes y su experiencia en eliminatorias competitivas, llega con el mandato absoluto de devolver a Costa Rica a la máxima cita del balompié en 2030.
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