
El emblemático coliseo azulgrana volverá a albergar el partido decisivo del máximo torneo continental de clubes en 2029, con una capacidad proyectada para más de 104.000 espectadores, imponiéndose en la elección a Wembley, mientras que el Arena de Múnich acogerá la edición de 2028.
El fútbol europeo volverá a vibrar en uno de sus templos históricos. La Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA) confirmó formalmente que el renovado estadio Camp Nou de Barcelona será el escenario oficial de la gran final de la Champions League masculina en el año 2029, marcando el retorno del máximo evento de clubes a la capital catalana tras tres décadas de ausencia.
La candidatura del feudo azulgrana —que se impuso en el proceso de selección frente a la histórica propuesta de Wembley en Londres, reservado para los compromisos de la Eurocopa 2028— consolida el regreso de finales continentales al recinto, cuya última cita de este calibre data de la mítica definición de 1999, cuando el Manchester United remontó ante el Bayern de Múnich, precedida también por el antecedente de 1989 con la victoria del Milán.
Proyección de aforo y calendario europeo
Para la cita de 2029, se prevé que el coloso construido en 1957 cuente con el aforo más grande de toda Europa, albergando a 104.600 espectadores tras sus profundas remodelaciones, lo que refuerza su candidatura como sede de cara al Mundial de 2030 compartido entre España, Portugal y Marruecos.
En paralelo, el organismo rector del fútbol europeo ratificó que el Arena de Múnich será la sede encargada de acoger la final de la Champions League en 2028, sucediendo al estadio Metropolitano de Madrid, que albergará el partido definitorio el próximo 5 de junio de 2027. Asimismo, se adjudicaron las finales de la Champions League Femenina para el Parc Olímpic de Lyon (2028) y el estadio Nacional de Gales en Cardiff (2029), cerrando un ciclo de grandes eventos para el balompié internacional.
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