
El Manchester City arranca la El Manchester City se estrenó en la Liga de Campeones con una victoria por 2-0 ante el Nápoles en el Etihad Stadium. El encuentro, dominado de principio a fin por los de Pep Guardiola, estuvo marcado por la expulsión de Giovanni Di Lorenzo en el minuto 21, una acción que cambió por completo el guion del partido y facilitó el camino para los actuales campeones.
El partido comenzó con el guion esperado: el City monopolizando la posesión y el Nápoles, dirigido por Antonio Conte, apostando por una defensa férrea y bien organizada. Los italianos apenas concedían espacios, frustrando los primeros intentos de los ‘citizens’. El belga Kevin De Bruyne, en su regreso al Etihad, fue uno de los protagonistas del inicio, orquestando el ataque local hasta que fue sustituido, en lo que pareció una decisión táctica, para dar entrada a Mateo Kovacic.
La paridad se rompió en el minuto 21. El árbitro Felix Zwayer, tras una revisión del VAR, expulsó con roja directa a Di Lorenzo por derribar a Erling Haaland cuando el noruego se disponía a marcar. Esta acción dejó al Nápoles con diez jugadores durante más de 70 minutos, obligándolos a redoblar esfuerzos defensivos.
A partir de ese momento, el portero napolitano, Vanja Milinkovic-Savic, se convirtió en la figura de su equipo, realizando una serie de paradas espectaculares ante Rodri, O’Reilly y Gvardiol. La defensa del Nápoles aguantó con heroísmo, e incluso en la misma línea de gol, Politano evitó el 1-0 tras un disparo de Reijnders, logrando llegar al descanso con el 0-0 en el marcador.
Haaland y Doku resuelven el partido en la segunda mitad
El dominio del City se hizo insostenible en la segunda parte. El asedio no tardó en dar sus frutos. En el minuto 56, Phil Foden envió un preciso pase al corazón del área que Haaland cabeceó de forma imparable, anotando su primer gol en esta edición de la Champions League y rompiendo por fin la resistencia visitante.
El 1-0 fue un golpe demasiado duro para el Nápoles. Tan solo diez minutos después, en el 66, el joven Jérémy Doku selló la victoria al encarar el área y definir con un potente disparo raso que se coló entre las piernas de Milinkovic-Savic. Con el 2-0 en el marcador, Guardiola aprovechó para dar descanso a sus estrellas, como Haaland y Gvardiol, pensando ya en el exigente enfrentamiento de la Premier League contra el Arsenal este próximo domingo.
La victoria, aunque sufrida en los primeros compases, confirma el estatus del Manchester City como un serio candidato a revalidar el título europeo. El Nápoles, por su parte, demostró carácter y resiliencia en inferioridad numérica, pero la diferencia de calidad y la temprana expulsión terminaron por pasar factura.




