
El gobierno y la federación italiana ponen fin a las especulaciones sobre una posible invitación de último momento para disputar el torneo.
La posibilidad de ver a la selección de Italia en la próxima cita mundialista ha quedado totalmente descartada por las autoridades del país europeo. Tras semanas de rumores que sugerían una exclusión de Irán debido a conflictos sociopolíticos y la supuesta entrada de los italianos por su posición en el ranking de la Fifa, diversos portavoces oficiales han roto el silencio para calificar estas teorías como carentes de fundamento legal y deportivo.
El respeto a la normativa deportiva
El presidente del comité olímpico italiano y diversos directivos de la federación italiana de fútbol han sido tajantes al afirmar que el sueño de la repesca administrativa es inexistente. Según explicaron, los reglamentos de la Fifa establecen que, en el caso hipotético de que una selección sea suspendida, su lugar debe ser ocupado por un equipo de la misma confederación, lo que anularía cualquier posibilidad para un país de la Uefa como Italia.
Los funcionarios subrayaron que la clasificación para el Mundial de 2026 se decide estrictamente en el campo de juego. Tras no haber logrado el acceso directo en las fases eliminatorias previas, el equipo nacional se encuentra enfocado en un proceso de reestructuración interna bajo la dirección técnica actual, buscando recuperar el nivel que los llevó a la cima de Europa pero aceptando la realidad competitiva de no estar presentes en la máxima cita.
Un enfoque centrado en el futuro
En lugar de alimentar esperanzas externas, la dirigencia deportiva italiana ha instado a la prensa y a la afición a centrarse en la Nations League y en la preparación para la próxima Eurocopa. El mensaje es claro: Italia no llegará al Mundial por la puerta de atrás. La prioridad ahora es consolidar a los nuevos talentos que están surgiendo en la serie a y establecer un sistema de juego sólido que evite futuras ausencias en torneos internacionales.
Situación del grupo g
Mientras tanto, la selección de Irán continúa con su planificación habitual para integrar el Grupo G. A pesar de las presiones externas, la estructura del torneo se mantiene intacta y las selecciones rivales ya trabajan sobre los análisis tácticos del equipo asiático. La aclaración de Italia no solo calma las aguas en Roma, sino que aporta estabilidad a la logística de la Fifa de cara al inicio del certamen en Norteamérica. Con esta negativa rotunda, se cierra uno de los capítulos más comentados de la previa mundialista.
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