
El pitcheo de Max Fried y un rally demoledor de cinco carreras silencian el Oracle Park; Aaron Judge sufre un amargo debut con cuatro ponches.
Los New York Yankees han enviado un mensaje de autoridad en el arranque de la temporada 2026 de las Grandes Ligas. En el duelo solitario que dio el «play ball» oficial al calendario, la novena del Bronx aplastó 7-0 a los San Francisco Giants, demostrando que su arsenal va mucho más allá de los cuadrangulares de sus figuras mediáticas.
Ante una asistencia de más de 40,000 espectadores, el conjunto neoyorquino exhibió la profundidad de su nómina y una solidez defensiva que parece ser la respuesta a las frustraciones vividas en las últimas postemporadas.
Un ataque quirúrgico y sin jonrones
A diferencia de otras épocas donde los Yankees dependían del «batazo largo», la victoria de anoche se cimentó en la agresividad en las bases y el contacto oportuno. El destino del encuentro se selló temprano, específicamente en la segunda entrada, donde un rally de cinco anotaciones desarmó por completo al as de los Giants, Logan Webb.
La chispa panameña: José Caballero fue el encargado de inaugurar la pizarra con un doblete impulsor que mandó a Giancarlo Stanton al plato.
Ofensiva colectiva: Nueva York castigó a Webb con siete carreras totales en apenas cinco episodios, demostrando una eficiencia implacable.
El dominio de Fried y el contraste de las estrellas
Desde el montículo, Max Fried justificó cada centavo de su contrato con una joya de pitcheo. El zurdo trabajó poco más de seis entradas en blanco, permitiendo apenas dos imparables y desactivando cualquier intento de reacción de la bahía.
Sin embargo, el triunfo dejó un sabor agridulce para la afición neoyorquina respecto a su capitán: Aaron Judge tuvo una noche para el olvido, yéndose sin hits y siendo retirado por la vía del ponche en cuatro ocasiones. En contraste, por los locales, el venezolano Luis Arráez fue de lo poco rescatable al conectar un hit y negociar un boleto.
Lo que sigue
Este resultado pone a los Yankees en la cima temprana de la Liga Americana, a la espera de que el resto de la MLB entre en acción. La atención se traslada ahora al debut de los Los Angeles Dodgers, con un Shohei Ohtani que busca acaparar los reflectores en una temporada que promete ser histórica.
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