
El astro brasileño insinúa que los problemas físicos y el desgaste emocional podrían adelantar el fin de su carrera deportiva tras su etapa en Arabia Saudí.
El fútbol mundial se encuentra ante una de las noticias más impactantes de la última década. Neymar da Silva Santos Júnior, conocido universalmente como Neymar, ha dejado entrever en sus declaraciones más recientes que el final de su camino en las canchas profesionales podría estar mucho más cerca de lo previsto. Lo que antes eran rumores de pasillo en el entorno del Al-Hilal, hoy cobra una fuerza inusitada tras las reflexiones del propio jugador sobre su estado físico y su motivación actual.
Un calvario de lesiones que no da tregua
Desde su llegada al fútbol de Arabia Saudí, las expectativas sobre el brasileño eran máximas. Sin embargo, su estancia en el equipo dirigido por Jorge Jesus ha estado marcada más por las visitas a la enfermería que por sus regates eléctricos. La rotura del ligamento cruzado anterior y del menisco fue el punto de inflexión. A pesar de su arduo proceso de recuperación, el futbolista ha confesado a su círculo íntimo que el cuerpo ya no responde con la misma elasticidad que cuando deslumbraba en el Santos o en el Barcelona.
Esta fragilidad física ha minado la moral de un deportista que siempre ha dependido de su explosividad y capacidad de desequilibrio. Neymar entiende que, para competir en el nivel de exigencia que él mismo se impone, necesita una plenitud que hoy parece esquiva. Los constantes parones en su ritmo de juego han generado un debate interno sobre si vale la pena seguir forzando una máquina que pide descanso.
El factor emocional y el legado en Brasil
Más allá de los tendones y los músculos, el aspecto psicológico juega un papel determinante en esta posible decisión. El «diez» de la canarinha ha cargado con el peso de una nación durante más de una década. Tras varios intentos fallidos por conseguir el hexacampeonato mundial para Brasil, el desgaste emocional es evidente. Neymar siente que ha cumplido un ciclo y que las nuevas generaciones, lideradas por figuras como Vinícius Jr o Rodrygo, están listas para tomar el testigo.
El deseo de pasar más tiempo con su familia y centrarse en sus proyectos personales, fuera de la presión mediática del fútbol de élite, es una idea que ronda su cabeza con insistencia. El retiro no sería visto como una derrota, sino como la transición hacia una vida más tranquila lejos de los focos y las críticas feroces que lo han acompañado durante toda su trayectoria en Europa y Asia.
Un cierre de temporada que será definitivo
La actual campaña con el Al-Hilal marcará el destino del astro. Si los resultados y su salud no acompañan en los próximos meses, el anuncio oficial podría producirse antes de lo que muchos aficionados esperan. El mundo del deporte se prepara para despedir a uno de los mayores talentos técnicos de la historia, un jugador que, con sus luces y sombras, cambió la forma de entender el espectáculo sobre el césped.
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