
El as de los Mellizos de Minnesota sufre un desgarro en el ligamento del codo derecho tras una sesión de práctica, dejando un vacío crítico en la rotación abridora de la selección nacional a pocos días del debut.
Los planes de la selección venezolana de béisbol han sufrido un golpe devastador. Este martes 17 de febrero se confirmó que el lanzador zuliano Pablo López, perfilado como el abridor número uno del equipo, no podrá participar en el Clásico Mundial de Béisbol debido a una lesión de gravedad en su brazo de lanzar.
El diagnóstico: Un revés para Minnesota y Venezuela
La noticia fue adelantada por la periodista Ivón Gaete y ratificada por el gerente general de los Mellizos de Minnesota, Jeremy Zoll. El derecho de Cabimas ha sido diagnosticado con un desgarro en el ligamento colateral ulnar de su codo derecho, una de las lesiones más temidas para cualquier serpentinero.
El incidente ocurrió el pasado lunes durante una sesión de práctica de bateo en vivo en el Hammond Stadium. Tras dominar a los bateadores durante poco más de dos entradas, López sintió una molestia aguda al realizar su segundo envío del tercer episodio simulado, viéndose obligado a abandonar el montículo de inmediato.
Próximos pasos y posible cirugía
Actualmente, el estelar zuliano se encuentra bajo un estricto protocolo médico que incluye:
Reposo absoluto por un periodo inicial de una semana.
Búsqueda de una segunda opinión profesional para evaluar el alcance del daño.
Valoración de opciones quirúrgicas, lo que podría comprometer no solo el Clásico, sino también su temporada en las Grandes Ligas.
Un vacío difícil de llenar
La ausencia de López altera drásticamente la estrategia del mánager venezolano. En la edición anterior del Clásico, el derecho fue una pieza fundamental al acreditarse la victoria frente a Puerto Rico con una actuación dominante de 4.2 innings y seis ponches.
Con el debut de Venezuela programado para el 6 de marzo contra los Países Bajos en el Grupo D, el cuerpo técnico deberá reestructurar su rotación a contrarreloj para suplir la jerarquía y el control que el «Doctor» aportaba desde la lomita.
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