
La selección paraguaya avanza a octavos tras vencer 1-0 con un gol tempranero de Galarza y resistir con diez jugadores más de una hora de juego.
La Copa del Mundo 2026 ha entregado una de sus mayores sorpresas en la fase de grupos. La selección de Turquía quedó eliminada de forma prematura tras caer 1-0 ante Paraguay, en un encuentro marcado por la épica defensiva de los sudamericanos y la alarmante falta de contundencia del combinado europeo, que se despide del torneo sin haber podido registrar un solo gol a su favor.
Un inicio frenético y decisivo
El destino del partido se selló en los primeros compases del juego. Apenas en el minuto 2, el mediocampista Matías Galarza aprovechó un desajuste en la defensa otomana para marcar el único tanto del encuentro. La anotación obligó a Turquía a adelantar líneas de inmediato, asumiendo el control absoluto de la posesión del balón, mientras Paraguay se replegaba estratégicamente para defender la ventaja.
La insólita expulsión de Almirón
El panorama se complicó drásticamente para el conjunto paraguayo en el minuto 33. El extremo Miguel Almirón recibió una tarjeta roja directa tras infringir la nueva y estricta normativa de la FIFA que prohíbe a los futbolistas cubrirse la boca con la mano al dirigirse a los árbitros o adversarios. A pesar de la inferioridad numérica y de jugar más de una hora con diez hombres, el bloque defensivo paraguayo resistió la presión.
Ineficacia turca y crisis técnica
A pesar de dominar la posesión y generar múltiples ocasiones de peligro, el equipo dirigido por Vincenzo Montella volvió a mostrar la misma carencia de efectividad que en su debut. La incapacidad para romper el cerrojo paraguayo consumó la eliminación de una generación que prometía llegar más lejos, dejando la continuidad del seleccionador italiano en una situación sumamente vulnerable ante la opinión pública de Estambul.
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