
Con 40 años de edad, el legendario delantero alemán lideró al club de sus amores para romper una sequía de 41 años sin títulos y alzar la Copa nacional en el Estadio Nacional de Varsovia.
En una tarde cargada de mística y veteranía, el Gornik Zabrze escribió un nuevo capítulo dorado en su historia al vencer 2-0 al Rakow en la gran final de la Copa de Polonia. El encuentro, disputado este sábado en la capital polaca, significó la culminación de un anhelo personal para el campeón del mundo Lukas Podolski, quien a sus 40 años logró levantar un trofeo con el equipo del cual es seguidor desde su infancia.
Un hito histórico tras décadas de espera
El triunfo del Gornik Zabrze no es una victoria cualquiera, ya que marca el fin de periodos de sequía extremadamente prolongados:
El club vuelve a conquistar la Copa de Polonia tras 54 años de espera.
La institución pone fin a 41 años sin celebrar un título oficial de cualquier índole.
Para Podolski, nacido precisamente en la ciudad polaca de Gliwice, este éxito representa el cumplimiento de una promesa. Tras una carrera estelar que lo llevó por gigantes como el Bayern de Múnich, Arsenal e Inter de Milán, el ariete regresó en 2021 al equipo de sus afectos para sellar su trayectoria con una corona nacional.
Duelo de talento internacional
La final también tuvo un marcado acento español. En las filas del Gornik Zabrze, el defensor Josema se alzó con la victoria, imponiéndose en el terreno de juego a sus compatriotas Iván López y Jean Carlos Silva, quienes defendieron sin éxito la camiseta del Rakow.
El broche de oro para una leyenda
Podolski, quien se retiró de la selección alemana en 2016 tras haber disputado tres Mundiales y alcanzar la gloria en Brasil 2014, añade un trofeo más a una vitrina que incluye el oro mundialista y los bronces de 2006 y 2010. A pocos meses de cumplir 41 años, el delantero demuestra que su mística ganadora permanece intacta, elevando al Gornik Zabrze nuevamente a la cima del fútbol polaco.
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