
La escudería de la estrella rompe una sequía de dobletes que databa de 2024, superando la estrategia de Ferrari en un inicio de temporada electrizante en Melbourne.
El rugido de los motores de la nueva era de la Fórmula 1 ha dejado un claro vencedor en el asfalto de Albert Park. George Russell se alzó con la victoria en el Gran Premio de Australia 2026, encabezando un podio que completó su joven compañero, Kimi Antonelli. Este resultado marca el 61° doblete en la historia de Mercedes, una hazaña que el equipo alemán no conseguía desde el Gran Premio de Las Vegas hace dos temporadas.
La estrategia vence a la potencia
A pesar de un inicio turbulento para las «flechas de plata», donde tanto Russell como Antonelli cedieron terreno ante la agresividad de Charles Leclerc, la pizarra en boxes dictó la sentencia de la carrera. La decisión clave llegó en la vuelta 12: Mercedes aprovechó un Auto de Seguridad Virtual para realizar una doble parada, mientras que Ferrari optó por mantener a Leclerc en pista.
Esta maniobra táctica permitió a Russell recuperar el liderato tras una intensa persecución. «Sabíamos que sería desafiante. Llegué a la parrilla sin batería en el tanque y tuve un comienzo complicado en las batallas con Charles», admitió el británico tras cruzar la meta.
Sombras en Ferrari y drama local
Charles Leclerc, quien largó segundo y lideró gran parte del primer tramo, tuvo que conformarse con la tercera posición, logrando su primer podio desde México 2025. El monegasco no ocultó su frustración ante la estrategia conservadora de la Scuderia, que dejó a su compañero, Lewis Hamilton, fuera del podio en un cuarto lugar.
La jornada también estuvo marcada por la decepción local. Oscar Piastri, la gran esperanza australiana, quedó fuera de competición antes de empezar tras un aparatoso accidente en la curva 4 durante la vuelta de reconocimiento a la parrilla.
Debut agridulce para Cadillac
El Gran Premio de Australia 2026 también fue el escenario del histórico debut de Cadillac en la categoría reina. Sin embargo, la estructura estadounidense tuvo un bautismo de fuego difícil: el mexicano Sergio Pérez finalizó en la 16ª posición, mientras que su compañero Valtteri Bottas cerró la clasificación en el puesto 19.
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