
El receptor venezolano igualó a George Brett como el máximo jonronero de por vida en el Kauffman Stadium.
Un impacto inmediato en el feudo real
Salvador Pérez escribió otra página dorada en la historia de los Reales de Kansas City al adueñarse de un récord emblemático de la franquicia en su propio feudo. El receptor venezolano sacudió el cuadrangular número 137 de su carrera en el Kauffman Stadium, alcanzando la línea del inmortal miembro del Salón de la Fama, George Brett, como los máximos artilleros de todos los tiempos en dicho escenario.
La conexión histórica del pelotero valenciano llegó mediante un soberbio batazo ante el lanzador derecho Max Rajcic de San Luis. La pelota recorrió 385 pies por el jardín izquierdo y selló la victoria de su equipo con pizarra de 14-9. Esta gesta no solo ratifica su vigencia en la Gran Carpa, sino que resalta por la asombrosa frecuencia y consistencia de su poder con el madero.
Eficiencia y ritmo al bate destructivos
La comparación entre ambas leyendas de la organización resalta la velocidad con la que el venezolano ha inscrito su nombre en los libros de récords. Mientras que George Brett necesitó disputar 1.363 desafíos en dicho patio para establecer la marca original, el receptor criollo lo ha conseguido en apenas 881 compromisos desde su debut oficial en la temporada 2011.
Con este estacazo, que representa su décimo vuelacercas de la presente zafra, el experimentado careta carabobeño elevó a 313 su total vitalicio en las Grandes Ligas. De esta manera, queda a solo cuatro conexiones de cuatro esquinas para superar nuevamente al mítico antesalista estadounidense, quien acumuló 317 cuadrangulares en el primer lugar histórico del equipo.
Una leyenda venezolana sin precedentes
En el momento en que logre esa nueva marca, el receptor se convertirá en el primer pelotero venezolano en la historia del béisbol en liderar el departamento de jonrones de por vida en una franquicia de la Gran Carpa. Este hito consolidará su estatus de leyenda tanto en su país natal como en los Estados Unidos.
Para redondear el alcance de su rendimiento actual, el jugador superó la barrera de los 650 extrabases en su trayectoria y sumó su juego número 83 con al menos un trío de imparables desempeñándose en la receptoría. Estas estadísticas terminan de consolidar al jugador como uno de los peloteros más dominantes, determinantes e influyentes en la historia moderna de la organización de Kansas City.
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