
El receptor venezolano igualó su marca de cuadrangulares en Grandes Ligas y persigue la huella histórica dejada por Antonio Armas en la franquicia de Boston.
Willson Contreras puso fin a una sequía de cuadrangulares durante el mes de agosto. Luego de superar dos pelotazos que elevaron a 21 su liderazgo en ese departamento y un percance físico que lo alió del terreno durante dos compromisos, el carabobeño volvió a desplegar su poder con el madero para alcanzar una cifra importante en su trayectoria.
Un batazo para la historia personal
Durante el quinto episodio del tercer juego de la serie disputada en el Rogers Centre de Toronto ante los Azulejos, Contreras conectó un cuadrangular en cuenta de tres bolas y dos strikes frente a los envíos del dominicano José Soriano. El batazo sirvió para nivelar la pizarra a una carrera, aunque no evitó la caída de Boston con marcador de 6-4. Esta derrota representó el quinto descalabro consecutivo del equipo, racha negativa que no registraban desde el periodo comprendido entre el 28 de marzo y el primero de abril.
Con esta conexión de cuatro esquinas, el oriundo de Puerto Cabello sumó 24 jonrones en la contienda, cifra con la que igualó su registro máximo en una campaña de Las Mayores. Dicha marca la había establecido originalmente en el ciclo de 2019, cuando vestía la camiseta de los Cachorros de Chicago y vio acción en 105 encuentros.
Asimismo, el careta se convirtió en apenas el segundo pelotero venezolano que logra alcanzar al menos 24 vuelacercas durante una misma temporada con la camiseta de Boston. La lista la encabeza el legendario toletero oriental Antonio Armas, quien domina el registro histórico de la franquicia entre criollos tras despachar 43 cuadrangulares en la zafra de 1984 y otros 36 durante el campeonato de 1983.
Aporte ofensivo y defensivo criollo
El encuentro también sirvió para confirmar el buen momento ofensivo que atraviesa Andruw Monasterio. El campocorto mirandino finalizó la jornada de 2-1 con una base por bolas, una carrera impulsada mediante elevado de sacrificio y una participación defensiva en jugada de doble matanza junto al jardinero zuliano Wilyer Abreu.
Desde el pasado 11 de julio, Monasterio ha logrado embasarse en 22 de sus últimos 24 compromisos. Esta seguidilla incluyó un tope personal de 20 juegos consecutivos llegando a las almohadillas entre el 7 de julio y el 8 de agosto. De los 62 imparables que registra en la zafra, 28 corresponden a batazos de extra base, desglosados en 21 dobles, un triple y seis cuadrangulares.
Por su parte, Abreu contribuyó a la causa ofensiva al disparar un doblete y anotar en el noveno capítulo. En la fase defensiva, el patrullero firmó su duodécima asistencia del año, rendimiento que lo posiciona en el segundo lugar entre los jardineros de todo el sistema, únicamente escoltando a Andy Pages, de los Dodgers de Los Ángeles, quien acumula 13.
www.diariorepublica.com






