
El liderazgo empresarial enfatiza que la cooperación con el Estado potenciará la inversión internacional, el desarrollo tecnológico y la diversificación productiva nacional.
El consenso estratégico entre el sector público y el empresariado privado representa el motor fundamental para reactivar la economía nacional, fortalecer la fuerza laboral e impulsar la transformación tecnológica que requiere Venezuela. Durante la octogésima segunda Asamblea de la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecámaras), la directiva gremial destacó la urgencia de consolidar un marco de cooperación institucional orientado a generar estabilidad productiva y bienestar social sostenible.
Felipe Capozzolo, dirigente de la institución empresarial, enfatizó que la articulación entre el Estado venezolano y las empresas privadas permitirá abordar con efectividad los desafíos económicos actuales. Según explicó en entrevista transmitida por Venezolana de Televisión (VTV), la construcción de acuerdos sólidos abre la vía para resolver problemas estructurales urgentes, estabilizar los indicadores financieros y construir la prosperidad que demanda la sociedad.
Objetivos estratégicos para la inversión y el empleo
En este contexto, la representación empresarial presentó las líneas de acción del Plan de Inversión y Empleo, una propuesta diseñada en coordinación con el Ejecutivo nacional para proyectar escenarios atractivos al capital internacional. Este plan contempla cuatro ejes prioritarios centrados en la seguridad jurídica, la modernización de la infraestructura, el estímulo fiscal a la producción local y la generación de puestos de trabajo de alta calidad. Desde el sector empresarial se ratificó el compromiso de acompañar las decisiones macroeconómicas que promuevan la confianza jurídica y comercial.
Diversificación productiva y desarrollo del talento humano
Asimismo, la cúpula empresarial valoró de forma positiva la transición hacia un modelo económico diversificado que reduzca la dependencia histórica del ingreso petrolero. Esta transformación estructural permitirá expandir la capacidad operativa de las pequeñas, medianas y grandes empresas de todo el territorio nacional. La estrategia busca incorporar tecnologías avanzadas en los procesos de fabricación y servicios, aumentando la competitividad en mercados regionales.
La modernización industrial exigirá también un programa intensivo de formación técnica para elevar las competencias del talento humano venezolano. Al consolidar capacidades técnicas avanzadas, el país estará preparado para asumir los retos de la economía globalizada. Fedecámaras reiteró que la suma de esfuerzos entre el gobierno y los gremios productivos es la única vía garantizada para alcanzar la recuperación económica a largo plazo.
www diariorepublica.com






