
La Asociación Bancaria de Venezuela insta a ciudadanos y comercios a erradicar la solicitud verbal de contraseñas en los puntos de venta.
La Asociación Bancaria de Venezuela (Asobanca) ha dado inicio a una ambiciosa campaña de seguridad digital y prevención de fraudes a nivel nacional. Esta iniciativa surge como respuesta directa a una problemática creciente en el sector comercial local: la solicitud de la clave secreta de manera verbal durante el proceso de pago. El objetivo principal es educar tanto a los establecimientos como a los consumidores sobre los protocolos correctos de uso de los dispositivos de pago electrónico, garantizando que la información financiera de los venezolanos permanezca bajo su absoluto control.
Riesgos asociados a la divulgación de datos sensibles
El origen de esta campaña se fundamenta en la detección de una práctica irregular que se ha normalizado en diversos establecimientos comerciales. En muchos casos, por comodidad o desconocimiento de los protocolos de seguridad, los operadores de puntos de venta solicitan al cliente que dicte su clave secreta en voz alta. Esta acción, aunque parezca inofensiva en un entorno cotidiano, representa una vulnerabilidad crítica que expone a los usuarios a riesgos de fraude, duplicación de información y robo de identidad financiera.
La seguridad bancaria se basa en el principio de que ciertos datos son intransferibles. Al pronunciar una contraseña en un lugar público, el usuario pierde el control sobre quién podría estar escuchando o registrando esa información, ya sean terceros presentes en la fila o sistemas de grabación cercanos.
Protocolos de seguridad para el comercio moderno
Asobanca recuerda que el punto de venta es una herramienta diseñada para la autonomía del consumidor. El protocolo estándar exige que el dispositivo sea orientado hacia el cliente para que este introduzca su código de seguridad de forma privada. Bajo ninguna circunstancia un empleado de un comercio está autorizado para solicitar, manipular o conocer la clave de una tarjeta de débito o crédito.
La campaña también hace un llamado a los dueños de negocios para que capaciten a su personal. Un comercio seguro es un comercio confiable; permitir que los clientes mantengan su privacidad no solo cumple con las normativas bancarias internacionales, sino que también protege al establecimiento de posibles complicidades involuntarias en delitos informáticos.
Consejos prácticos para una transacción segura
Para fortalecer la cultura preventiva, la asociación recomienda a los ciudadanos mantener una postura firme ante solicitudes irregulares. Si un operador solicita la clave en voz alta, el usuario debe exigir que se le facilite el teclado del terminal para ingresarla personalmente. Asimismo, se aconseja cubrir el teclado con la mano libre al momento de digitar los números, incluso si no hay personas cerca.
Finalmente, es vital recordar que la clave secreta es la última línea de defensa de su patrimonio. La seguridad digital no es solo responsabilidad de las instituciones financieras, sino un compromiso compartido que comienza con el resguardo de la información personal en cada transacción diaria.
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