
Expertos señalan que la estabilización de la tasa de cambio y el crecimiento de los depósitos bancarios tras los recientes cambios políticos impulsan el uso de canales formales y electrónicos para el envío de divisas.
El mercado de remesas en Venezuela atraviesa una transformación estructural. Según un panel de expertos organizado por el centro de análisis Diálogo Interamericano, el flujo de dinero proveniente del exterior experimentará un crecimiento sostenido conforme se reduzca la disparidad entre la tasa de cambio oficial y la del mercado paralelo. Este escenario posiciona a las aplicaciones digitales de envío instantáneo como las principales beneficiarias del nuevo ecosistema financiero nacional.
Durante una teleconferencia, Juan Mendoza, director general de la empresa Zinli, destacó que las billeteras digitales serán las «grandes ganadoras» en este contexto. La aceleración de estos cambios se ha hecho más evidente tras la salida del poder de Nicolás Maduro, permitiendo una mayor apertura y formalización de las transacciones.
Impacto de la unificación cambiaria
Uno de los factores determinantes para el auge de las plataformas electrónicas es el cierre de la brecha cambiaria. Mendoza explicó que la diferencia entre el dólar oficial y el paralelo ha pasado de un crítico 120% a un 30% en la actualidad. Esta reducción incentiva a los usuarios a abandonar los canales informales en favor de métodos más seguros y rápidos.
Por su parte, Gene Nigro, vicepresidente de Remitly, observó un incremento notable en los depósitos en cuenta dentro del sistema bancario venezolano. Ante la previsión de una posible escasez de dólares en efectivo (billetes), los especialistas auguran que las transferencias electrónicas y los medios de pago digitales dominarán la recepción de fondos en el país.
Transformación de receptor a emisor
Históricamente, Venezuela fue un país emisor de remesas gracias a la prosperidad petrolera; sin embargo, la diáspora de aproximadamente 8 millones de personas ha invertido esa realidad. Actualmente, cerca de 3,9 millones de venezolanos en el exterior envían dinero de forma regular a sus familiares, lo que representó un ingreso de unos 6.000 millones de dólares en 2025.
Crecimiento de los canales formales
Las restricciones previas y las sanciones internacionales habían provocado que apenas el 15% del mercado operara por vías tradicionales. No obstante, Manuel Orozco, director del Programa de Migración y Remesas del Diálogo Interamericano, reveló que en solo tres meses las remesas enviadas desde Estados Unidos por canales formales saltaron del 5% al 20%.
Finalmente, las perspectivas económicas son optimistas. El renacer de la inversión petrolera, impulsado por nuevas reformas, no solo fortalecerá el flujo de divisas, sino que podría fomentar el retorno de hasta tres millones de venezolanos en los próximos dos años.
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