
El Cendas-FVM reporta un incremento mensual del 13,8% en bolívares, ensanchando la brecha frente a un salario mínimo estancado que solo cubre el 0,03% de los alimentos básicos.
El Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM) presentó su más reciente informe económico. En este documento se detalla que el costo de la Canasta Alimentaria Familiar correspondiente al mes de abril de 2026 se ubicó en 730,59 dólares. Esta cifra equivale a 350.685,43 bolívares, calculados a una tasa de cambio de 480 bolívares por dólar, lo que evidencia la constante presión sobre el bolsillo de los ciudadanos.
La pérdida del poder adquisitivo del venezolano se agudiza ante el ritmo de los precios. El centro de investigación señaló que la canasta registró una variación mensual de 13,8% en bolívares. Por su parte, la inflación acumulada en los primeros cuatro meses del año alcanzó el 87,42%. En términos interanuales, el incremento fue de 673,5%. Medida en la divisa estadounidense, la variación mensual fue de 5,5% y la anual se situó en 45%.
Alimentos registran variaciones de dos dígitos
El informe técnico detalla que los mayores aumentos se observaron en sectores esenciales para la nutrición diaria. Los rubros de carnes y sus preparados, raíces y tubérculos, granos, frutas y hortalizas, y cereales mostraron alzas de dos dígitos en el último mes. Adicionalmente, la estructura de costos incorporó un gasto extra de 13,33 dólares por consumo de agua potable, elevando el monto consolidado de la canasta a 743,92 dólares mensuales.
Esta realidad obliga a las familias a priorizar gastos y suprimir productos de la dieta diaria. El encarecimiento de los rubros básicos impacta directamente en los niveles de desnutrición y vulnerabilidad de la población general. Los analistas del sector advierten que la falta de un plan económico integral que estabilice los precios continuará impulsando los costos de los bienes de primera necesidad en el corto plazo.
El salario mínimo resulta simbólico e insuficiente
El Cendas-FVM advirtió que la brecha frente al salario mínimo continúa ampliándose de forma alarmante. El ingreso básico, fijado en 130 bolívares mensuales desde marzo de 2022, equivale actualmente a tan solo 0,27 dólares. Esta cantidad cubre apenas el 0,03% del costo total de la canasta alimentaria, lo que convierte al sueldo legal en una referencia puramente simbólica para los trabajadores del sector público y pensionados.
La brecha económica se hace más evidente al calcular el esfuerzo necesario para adquirir los productos esenciales. Según el cálculo del organismo, una familia requiere un total de 2.697,58 salarios mínimos para adquirir los alimentos de un mes. Como alternativa teórica de financiamiento, el reporte técnico señala que se necesitaría el equivalente a tres bonos gubernamentales de 240 dólares cada uno para poder cubrir el déficit nutricional actual.
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