
El gremio destaca que la simplificación de trámites y la apertura petrolera son factores clave para dinamizar el consumo nacional.
El panorama económico nacional empieza a mostrar señales de transformación que, según la dirección de Consecomercio, representan una ventana de oportunidad única para el sector terciario. Tras un análisis profundo de las recientes medidas legislativas y el comportamiento del mercado, la institución gremial sostiene que el país se encamina hacia un ciclo de mayor estabilidad y dinamismo, siempre que se tomen las decisiones correctas en materia de política monetaria y apoyo a la iniciativa privada.
Beneficios de la reforma en hidrocarburos
La actualización de la Ley orgánica de hidrocarburos no solo impacta a las empresas extractivas, sino que genera un efecto cascada en toda la economía. Según el liderazgo del sector, esta reforma es positiva debido a que permite el desarrollo de servicios conexos que repercuten directamente en la actividad comercial. La reactivación de zonas industriales y petroleras aumenta la demanda de bienes, servicios logísticos y consumo minorista, creando un ecosistema donde el comercio se convierte en el aliado estratégico de la industria energética.
Simplificación administrativa y conciliación
Otro avance significativo es la aceptación de la Ley orgánica para la aceleración de trámites administrativos. Este marco legal responde a una demanda histórica del sector comercial al reducir la burocracia y la inseguridad jurídica. Uno de los puntos más relevantes es la reestructuración de los tipos penales, que pasaron de quince a solo cinco, con penas atenuadas. Este cambio no es solo cuantitativo, sino cualitativo, ya que prioriza la conciliación sobre el conflicto. Bajo este esquema, la relación entre el comprador y el comerciante se fortalece, garantizando que el consumidor mantenga sus derechos sin que el proceso se convierta en una traba paralizante para los negocios.
El desafío del financiamiento bancario
Para que este optimismo se traduzca en una realidad tangible para todos los ciudadanos, Consecomercio advierte que es indispensable abordar la falta de crédito. La propuesta central se enfoca en una reducción progresiva del encaje legal, sugiriendo bajarlo del actual 73% a un 53%. Esta medida, realizada de forma ordenada para no generar presiones inflacionarias, permitiría inyectar aproximadamente 400 millones de dólares en la economía. Estos recursos no deberían diluirse en el gasto público, sino canalizarse directamente hacia la pequeña y mediana industria, así como a los comercios que necesitan capital de trabajo para expandir su oferta.
Perspectivas para el sector comercial
El gremio reitera que vienen tiempos mucho mejores, pero enfatiza que el sector debe estar preparado para aprovecharlos. La modernización de los puntos de venta, la digitalización de procesos y la adaptación a un consumidor más exigente son tareas pendientes. El entorno parece estar configurándose para premiar la eficiencia, y con el apoyo financiero adecuado, el comercio podrá recuperar su rol como principal motor de empleo y generador de bienestar en todas las regiones del país.
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