
El analista Giorgio Cunto señala que los activos disponibles son marginales frente a los daños materiales y exige un programa financiero estructurado.
Límites de los fondos de emergencia
El economista Giorgio Cunto advirtió que los Derechos Especiales de Giro (DEG) del Fondo Monetario Internacional (FMI) son insuficientes para financiar la reconstrucción tras los terremotos del 24 de junio. Aunque la directora del FMI, Kristalina Georgieva, y la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, evaluaron usar estos recursos para la emergencia, el analista señaló que el monto disponible es marginal frente a la magnitud de los daños materiales. Los recursos actuales del organismo no están diseñados para cubrir catástrofes de esta escala de manera exclusiva.
Naturaleza de los activos financieros
Cunto explicó que Venezuela puede disponer técnicamente de sus DEG sin un programa formal con el organismo. Países como Ruanda los usaron ante desastres naturales, mientras que Benín y Costa de Marfil los emplearon como complemento fiscal en la pandemia. Sin embargo, precisó que estos activos se diseñaron para reforzar reservas internacionales y corregir balanzas de pago, no para costear infraestructura o gasto corriente a gran escala. El uso de estos activos sin contraparte estructural desvirtúa su función económica principal y debilita la posición financiera internacional de la república.
Promesas excesivas para pocos recursos
Actualmente, el país cuenta con DEG valorados en unos 5.000 millones de dólares. No obstante, el Ejecutivo ha comprometido esos mismos fondos para la recuperación eléctrica, planes de vivienda y ahora la reconstrucción. Cunto enfatizó que las necesidades reales de inversión superan por completo esa cifra, por lo que los DEG no sustituyen a un paquete financiero internacional estructurado y de amplio alcance. Prometer múltiples soluciones con la misma fuente de financiamiento genera falsas expectativas y diluye el impacto real de los recursos en los sectores prioritarios.
Evitación de reformas y transparencia
El economista criticó que las autoridades se limiten a fondos de acceso automático en lugar de negociar programas de asistencia macroeconómica con multilaterales. Estos créditos exigen transparencia institucional y depuración de las finanzas públicas, condiciones que el Gobierno evita asumir. Sin un esquema robusto y con el foco centralizado en los DEG, el impacto en las zonas afectadas será mínimo. La reconstrucción real del país requiere un marco institucional transparente, supervisión internacional y reformas profundas que devuelvan la confianza a los mercados e inversionistas extranjeros.
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