
Expertos analizan las condiciones institucionales, la necesidad de fondos de reserva y el impacto real del dólar en la estabilidad de los precios.
Transparencia y construcción de una ruta virtuosa
La economista y directora de la firma Síntesis Financiera, Tamara Herrera, señaló que, si bien la dolarización posee virtudes, el contexto institucional del país presenta obstáculos importantes. Según Herrera, en este momento Venezuela carece de un récord sólido de transparencia, estadísticas confiables y rendición de cuentas, elementos básicos para un proceso de tal magnitud.
La especialista explicó que la dolarización suele utilizarse como un mecanismo para eliminar las herramientas que debilitan a la moneda local. Aunque considera que la nación no está en condiciones de asumirla de inmediato, afirmó que sí es posible decidir construir una «dolarización virtuosa» que siente las bases para un crecimiento sostenido.
Diversificación económica y creación de fondos
Para Herrera, la clave del éxito no reside solo en el cambio de moneda, sino en la capacidad de la nación caribeña para diversificar su producción más allá del sector petrolero. En este sentido, recomendó la creación de un fondo de estabilización diseñado para administrar los momentos de caída en la actividad económica y proteger el bienestar financiero del país.
El mito del dólar como único estabilizador
Por su parte, Ronald Balza, decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello (Ucab), ofreció una perspectiva distinta al recordar que la hiperinflación en Venezuela se detuvo sin necesidad de dolarizar formalmente. Balza destacó que el país migró hacia un sistema multimoneda explícito que permitió mayor flexibilidad.
El economista advirtió que a menudo se le atribuye erróneamente al dólar la capacidad mágica de estabilizar precios o promover el crecimiento. Según su visión, estos problemas suelen ser consecuencia de una gestión débil de las políticas económicas internas y no se solucionan únicamente cambiando la unidad monetaria.
Costos transaccionales y el reto cambiario
Finalmente, Balza subrayó que mantener el uso de la moneda propia permite resolver diversos costos transaccionales. Durante su intervención en el Circuito Onda La Superestación, puntualizó que el uso de ambas monedas facilita las operaciones tanto para el ahorrador como para el vendedor, aunque el desafío persistente sigue siendo la volatilidad de la tasa de cambio.
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