
El economista Asdrúbal Oliveros señala que la estabilización de precios y el consumo interno impulsarán indicadores positivos, aunque la precariedad estructural limita el avance.
Perspectiva de recuperación en el contexto nacional
El director de la firma Ecoanalítica, Asdrúbal Oliveros, ha presentado un análisis detallado sobre el comportamiento de las finanzas en el corto y mediano plazo. Según el experto, existen señales claras que apuntan hacia una expansión del Producto Interno Bruto, lo que supone un alivio tras años de contracción severa. Sin embargo, Oliveros es enfático al advertir que este crecimiento no debe confundirse con una recuperación robusta o acelerada.
El entorno actual se caracteriza por una fragilidad que impide que los beneficios de la actividad comercial se filtren de manera equitativa hacia todos los sectores de la población. La dinámica se mantiene concentrada en nichos específicos, principalmente aquellos relacionados con el comercio de bienes importados y servicios básicos, dejando rezagadas a las industrias manufactureras que aún luchan por alcanzar niveles óptimos de productividad.
El lastre histórico de la hiperinflación
Uno de los puntos más críticos señalados por el economista es el efecto residual de la hiperinflación. Aunque el ritmo de crecimiento de los precios ha mostrado una desaceleración en comparación con periodos anteriores, la estructura de costos nacional sigue profundamente distorsionada. Oliveros explica que las empresas deben operar en un ecosistema donde los gastos operativos son sumamente elevados en términos de divisas, lo que reduce los márgenes de ganancia y limita la capacidad de reinversión.
Esta «herencia» inflacionaria ha erosionado el poder adquisitivo de los ciudadanos de forma crónica. Por lo tanto, cualquier incremento en las ventas se topa rápidamente con un techo de consumo, ya que el grueso de las familias destina la mayor parte de sus ingresos exclusivamente a la alimentación, postergando otros gastos que son vitales para dinamizar la economía a gran escala.
Desafíos para el sector privado y público
Para que el crecimiento sea sostenible, Asdrúbal Oliveros sugiere que se requiere de una política de financiamiento mucho más agresiva. Actualmente, el crédito bancario es limitado, lo que obliga a los empresarios a autofinanciarse o buscar capital en mercados alternativos, aumentando el riesgo. La recuperación lenta es, en gran medida, consecuencia de esta falta de liquidez en el sistema financiero nacional.
Finalmente, el especialista recalca que la estabilidad política y la seguridad jurídica serán los pilares que determinen si esta tendencia positiva logra consolidarse. Sin reformas profundas que incentiven la inversión extranjera y mejoren la infraestructura de servicios públicos, el país continuará experimentando una mejoría marginal que, si bien es bienvenida, se mantendrá distante de los niveles de bienestar registrados en décadas pasadas.
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