
La firma minera canadiense Gold Reserve ha confirmado sus planes para retomar actividades extractivas en territorio venezolano, coincidiendo con la reciente excarcelación de su abogado y representante legal, José Ignacio Moreno Suárez, quien estuvo detenido por más de tres años. La compañía, que mantiene un litigio internacional contra el Estado venezolano por indemnizaciones que superan los 1.000 millones de dólares, apuesta por reactivar el desarrollo del yacimiento aurífero Brisas, en el estado Bolívar, reafirmando su intención de permanecer en el país.
En un giro significativo para el sector minero nacional, la empresa canadiense Gold Reserve ha dado señales de un relanzamiento de sus operaciones. El anuncio ocurre tras la liberación, el pasado fin de semana, de su apoderado jurídico, José Ignacio Moreno Suárez, quien se encontraba recluido en el Internado Judicial Rodeo I desde el año 2023 bajo acusaciones de traición a la patria.
Continuidad operativa y litigio pendiente
Tras recuperar su libertad, Moreno Suárez ratificó el compromiso de la corporación con el mercado venezolano: «No nos iremos del país: salimos con ganas de trabajar por Venezuela y la empresa seguirá adelante con más fuerza», afirmó. Esta postura desafía el complejo historial legal que ha marcado la relación entre la minera y el Estado venezolano desde el año 2004.
La disputa principal se centra en la reclamación de compensaciones por la nacionalización de activos, una deuda que, según declaraciones del representante legal, asciende a más de 1.000 millones de dólares —aunque otros informes técnicos elevan la cifra hasta los 1.260 millones de dólares—. A pesar de esta tensión financiera, Gold Reserve busca recuperar el control sobre el proyecto Brisas, ubicado en el estado Bolívar, argumentando que poseen la base de datos geológicos exclusiva y necesaria para explotar los vastos recursos auríferos de la zona.
El contexto del Arco Minero
El regreso de la minera canadiense se produce en un momento de alta actividad y controversia en el Arco Minero del Orinoco. El estado Bolívar, epicentro de la riqueza aurífera del país, continúa siendo un territorio donde coexisten proyectos empresariales, minería artesanal y una compleja dinámica de seguridad marcada por la influencia de organizaciones que ejercen control sobre los yacimientos.
Mientras las autoridades mantienen el interés en atraer inversión extranjera al sector, Gold Reserve se posiciona nuevamente en el tablero, buscando conjugar su reclamo histórico por indemnizaciones con la posibilidad de capitalizar una base de reservas que considera estratégica para el futuro de su producción a escala global.
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