
En pocos días la expectativa del sector aéreo venezolano para la temporada vacacional cambió drásticamente. Hace dos semanas la Asociación de Líneas Aéreas (Alav) advertía la reducción de vuelos por parte de algunas compañías nacionales, precisamente en la temporada más activa del año, pero ahora hay otro panorama.
La razón del optimismo que ahora muestra el gremio radica en el hecho de que el nuevo ministro de Transporte Acuático y Aéreo, Luis Graterol, con escasos días en el cargo, se reunió con ese sector y ha estado dispuesto a escuchar al gremio.
Tras ese encuentro, Humberto Figuera, presidente ejecutivo de la Alav, aseguró que “la temporada se presenta bastante bien, hay buena ocupación y tenemos las mejores perspectivas”.
En declaraciones a Últimas Noticias, el presidente ejecutivo de la Alav señaló que la intervención del funcionario debería facilitar la liquidación de divisas por parte del Centro Nacional de Comercio Exterior (Cencoex) a empresas nacionales de transporte aéreo a partir de esta semana.
Resaltó que este hecho permitirá incorporar a línea de vuelo parte de los aviones en tierra, y no duda de que la cantidad de equipos operativos pudiera estar cerca de 75% de la flota, tomando en cuenta que es normal que al menos 25% debe estar en mantenimiento obligatorio y mandatorio.
“Estamos seguros de que podemos contar con una flota bastante cercana a lo óptimo”, señaló Figuera, quien no descarta la autorización de vuelos adicionales en la medida en que la demanda y la cantidad de aviones que puedan ser reincorporados a línea de vuelo lo permitan. “Eso va a estar cubierto, es parte de la planificación que las líneas aéreas presentan al Inac (Instituto Nacional de Aviación Civil) y al ministerio (de Transporte Acuático y Aéreo)”.
Las razones para el escepticismo radicaban en el hecho de que 48% de la flota está en tierra, dadas las dificultades de las empresas venezolanas de transporte aéreo de acceder a las divisas oficiales para pagar seguros, comprar repuestos y hacerle mantenimiento a los aviones.
Contraste. Julio Arnaldes, presidente de la Asociación Venezolana de Mayoristas y Empresas de Representaciones Turísticas, no es tan optimista respecto a la temporada vacacional en el mercado interno.
“Los operadores están tratando de hacer algo hacia Margarita”, expresó escéptico respecto a los avances que se puedan lograr para recuperar el parque aéreo nacional en víspera de la temporada.
No cree que, dadas las debilidades del sector, éste pueda atender la demanda de viajeros que no cubren las líneas aéreas internacionales por la restricción en la venta de boletos debido a la deuda en divisas acumulada desde 2012.
Arnaldes lamentó que los venezolanos se hayan visto impedidos de planificar sus vacaciones por la situación que afecta a las líneas aéreas, pues se había hecho costumbre que, con antelación, la gente definía sus viajes.
“No veo un panorama halagador; arrastramos una gran ineficiencia y retrasos que se traducen en mala calidad del servicio”, expresó.
Destino más solicitado
Margarita resalta como el más buscado por las comodidades que ofrece y la relación precio/valor. No obstante, la isla no escapa a la escasez, que afecta la oferta gastronómica en hoteles, así como a la inseguridad.
Pese a ello y a que los paquetes aumentaron hasta 80% respecto a la temporada pasada, el destino aventaja a otros como Los Roques o Canaima. Una semana en Margarita, en un tres estrellas todo incluido, cuesta 14.773 bolívares por adulto en habitación doble, y un paquete de dos o tres noches en Canaima Bs 17.000.
Vía UN/www.diariorepublica.com







