
Sumario:
Grandes corporaciones energéticas y empresas de transporte marítimo coordinan esfuerzos para reactivar el flujo de petróleo hacia Estados Unidos, enfrentando retos logísticos por el deterioro de la infraestructura local.
Negociaciones tras los cambios en la administración venezolana
Las principales compañías petroleras que buscan participar en las nuevas exportaciones de crudo venezolano hacia Estados Unidos, tras la salida de Nicolás Maduro, mantienen conversaciones urgentes para asegurar embarcaciones. El objetivo central es organizar operaciones de transferencia seguras, dado el estado crítico de los puertos y los buques en territorio venezolano, según informaron fuentes cercanas a las negociaciones.
Empresas de renombre como Chevron, Vitol y Trafigura lideran la competencia por obtener acuerdos con el gobierno estadounidense para gestionar estas exportaciones. Este movimiento surge tras las declaraciones del presidente Donald Trump, quien indicó que Venezuela está en condiciones de entregar hasta 50 millones de barriles de petróleo autorizados para el mercado norteamericano. En este contexto, Trafigura comunicó en una reunión reciente con la Casa Blanca que espera cargar su primer buque durante la próxima semana.
Desafíos operativos y riesgos en la infraestructura costera
Debido al bloqueo impuesto en meses anteriores, Venezuela acumuló grandes volúmenes de crudo en petroleros y tanques terrestres que actualmente se encuentran al límite de su capacidad. Sin embargo, el estado de estas unidades de almacenamiento representa un obstáculo significativo. Muchos de los buques que contienen el petróleo son antiguos, carecen de mantenimiento adecuado y permanecen bajo sanciones internacionales.
Esta situación genera complicaciones legales y logísticas, ya que otras embarcaciones tienen prohibido el contacto directo con barcos sancionados por motivos de responsabilidad civil y exigencias de las aseguradoras, incluso si existen licencias emitidas por Estados Unidos. Asimismo, los tanques en tierra no han recibido mantenimiento preventivo durante años, lo que incrementa los riesgos de seguridad y ambientales para las cuadrillas que intentan realizar las maniobras de carga.
Estrategias de transferencia y limitaciones técnicas
Para superar estos impedimentos, compañías navieras como Maersk Tankers exploran la expansión de operaciones de transferencia de barco a barco en aguas venezolanas. Este método permitiría movilizar el crudo sin depender exclusivamente de los muelles deteriorados, aunque la estrategia no está exenta de dificultades.
Expertos del sector señalan que existe una escasez crítica de barcos de menor calado necesarios para trasladar el petróleo desde las unidades de almacenamiento flotante hasta los puntos de transferencia definitiva. Además, el equipo técnico y la maquinaria pesada en los puertos presentan fallas operativas graves por la falta de repuestos. A pesar de estos inconvenientes, la urgencia de las petroleras por reinsertar el crudo venezolano en el mercado global mantiene el ritmo de las operaciones en un nivel de máxima prioridad para el sector energético internacional.



