
La medida anunciada por Román Maniglia busca optimizar los procesos administrativos y derogar regulaciones previas en la facturación.
El Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (Seniat) implementó un ajuste estructural en sus políticas de atención al contribuyente. Este 14 de agosto, el superintendente de la institución, Román Maniglia, confirmó una serie de modificaciones orientadas a la simplificación y modernización de los trámites tributarios en el país. El cambio central radica en la eliminación definitiva de la fecha de caducidad del Registro de Información Fiscal (RIF), documento fundamental para cualquier gestión económica o comercial en el territorio nacional.
Eliminación del vencimiento del documento
A través de sus canales oficiales, el titular del Seniat detalló que se ha modificado la providencia administrativa que regulaba el funcionamiento y expedición del RIF. A partir de esta actualización, el comprobante mantendrá validez continua sin requerir renovaciones periódicas por vencimiento de fecha. Esta decisión elimina las renovaciones obligatorias cada tres años, un proceso que congestionaba las plataformas digitales de la institución y generaba retrasos innecesarios en la operatividad de personas naturales y jurídicas.
Derogación sobre los sistemas de facturación
De forma complementaria a la medida sobre el RIF, las autoridades tributarias anunciaron la derogación de la normativa que exigía la homologación previa para los sistemas de facturación. La supresión de este requisito busca reducir los cuellos de botella burocráticos que afectaban la adopción de nuevas tecnologías comerciales. Con este ajuste, los contribuyentes cuentan con mayor agilidad para integrar herramientas digitales y actualizar sus mecanismos de venta sin depender de validaciones administrativas redundantes que ralentizaban la dinámica del mercado.
Impacto en la eficiencia tributaria
Estas reformas se enmarcan dentro de una estrategia integral para reducir las cargas operativas sobre los ciudadanos y el sector productivo. La automatización y la eliminación de trámites obsoletos permiten al Seniat concentrar sus esfuerzos de supervisión en áreas de mayor relevancia fiscal. Asimismo, se proyecta un ahorro significativo de recursos tanto para la administración pública como para los usuarios, quienes ya no deberán invertir tiempo en gestiones repetitivas para mantener sus datos al día ante el fisco.
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