
Un primer buque petrolero procedente de Venezuela arribó este martes a las costas del estado de Texas, marcando el inicio formal de las operaciones comerciales derivadas del convenio suscrito entre la compañía North American Blue Energy Partners (Nabep) y el gobierno estadounidense para el suministro de hidrocarburos a las refinerías operadas por Exxon Mobil y Citgo.
El cargamento formaliza la aplicación del esquema acordado entre la administración del presidente Donald Trump y el gobierno de Delcy Rodríguez, el cual concede a la firma empresarial licencias por un siglo para la exploración y extracción en 17 yacimientos que albergan reservas estimadas en 65.000 millones de barriles de crudo.
Alcance del acuerdo y presencia institucional
A través de un comunicado oficial, la corporación precisó que los términos del pacto otorgan al Departamento de Estado y al Departamento de Guerra de Estados Unidos el derecho de compra sobre el 20 % de la producción de Nabep a precio de costo, prescindiendo de márgenes de beneficio, además de una participación accionaria del 35 % en la estructura matriz de la empresa.
El evento coincidió con la presencia en Corpus Christi del mandatario estadounidense y del secretario de Estado, Marco Rubio, quienes encabezaron una actividad pública en la zona portuaria e inspeccionaron una de las embarcaciones cisternas atracadas en el muelle.
Por su parte, Alejandro Betancourt, director ejecutivo de Nabep, destacó la eficiencia logística de la ruta marítima, señalando que el traslado desde las costas venezolanas tomó poco más de una semana en comparación con los tiempos de tránsito superiores a un mes requeridos desde el Medio Oriente. La compañía mantendrá la operatividad del proyecto con la meta proyectada de superar el millón de barriles diarios en el corto plazo.
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