
El regreso de médicos y terapistas Cubanos desde Venezuela ha comenzado con vuelos progresivos, marcando un cambio significativo en las históricas relaciones de cooperación entre La Habana y Caracas, tras la reciente caída de Nicolás Maduro. La eventual reducción de los contratos de servicios médicos, que representaban una fuente vital de ingresos para Cuba, se pone en marcha, al igual que los envíos preferenciales de petróleo, lo que proyecta un panorama de serias repercusiones económicas para la Isla. Este giro inesperado en la dinámica geopolítica regional fuerza a Cuba a reevaluar su estrategia de exportación de servicios profesionales, que ha sido el motor financiero clave durante las últimas dos décadas.
El impacto económico severo en Cuba
Analistas y economistas advierten que esta menor llegada de divisas podría agravar sustancialmente los problemas estructurales que ya aquejan a la economía cubana, que depende en gran medida de los ingresos generados por la exportación de sus servicios profesionales, principalmente el personal de la salud. Se prevé un posible aumento en la frecuencia de los cortes de electricidad (los temidos «apagones»), una mayor caída del transporte público, y una presión exacerbada sobre la producción agroindustrial, sectores que ya enfrentan graves limitaciones operativas y escasez de recursos básicos. El fin de esta cooperación médica masiva no es solo un evento logístico, sino un golpe directo a la principal fuente de financiamiento externo de La Habana. Este escenario plantea un desafío inmediato para el gobierno de Cuba para encontrar nuevas fuentes de ingresos o implementar reformas económicas profundas que puedan mitigar la crisis social y de abastecimiento que se avecina.
Reconfiguración de las relaciones bilaterales
El retorno de los profesionales de la salud cubanos marca un capítulo definitivo en la reconfiguración de los lazos entre los dos países. La transición política Venezolana avanza ahora entre incertidumbres y necesarios ajustes diplomáticos, mientras que el impacto de estos cambios se hace sentir no solo en el Caribe, sino también en la geopolítica regional. La salida de la misión médica cubana simboliza el desmantelamiento de uno de los pilares más visibles del acuerdo de cooperación Cuba-Venezuela, conocido por décadas como el programa «petróleo por médicos». Este hecho subraya la rapidez y profundidad de los cambios tras la caída del régimen de Maduro. La comunidad internacional observa de cerca cómo Cuba gestionará esta nueva realidad, y si buscará o encontrará nuevos socios regionales o globales que puedan paliar el déficit económico generado por la pérdida del apoyo de Venezuela.
La respuesta venezolana: personal propio garantizado
Por otra parte, se pudo conocer mediante vocería oficial de la Federación Médica Venezolana (FMV), que los colegios de médicos y otros profesionales de la salud en Venezuela, junto a las principales universidades nacionales, están listos para garantizar la cobertura de personal en el sistema de salud. La FMV aseguró que el país cuenta con suficiente personal venezolano graduado en sus propias casas de estudio, con la experiencia necesaria en las distintas áreas y especialidades médicas. Estos profesionales, además de poseer excelentes reconocimientos académicos y científicos, tienen un profundo conocimiento de las realidades sociales y culturales de cada región del país, lo que es un factor clave para la efectividad de la atención médica. La federación busca así transmitir un mensaje de calma y reafirmar la capacidad de los profesionales de la salud venezolanos para tomar el relevo de manera eficiente, asegurando la continuidad y calidad de los servicios en todo el territorio nacional.
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