
Las evaluaciones de la agencia de la ONU en cinco estados revelan que cerca de 16.000 personas perdieron sus hogares. Un alarmante 17% de los encuestados reporta la presencia de menores de edad separados de sus familias.
CARACAS.– La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), organismo que coordina la respuesta de protección y gestión de campamentos ante la emergencia sísmica en Venezuela, emitió un preocupante balance este martes en el que alerta sobre la velocidad con la que se están precarizando las condiciones de vida de la población civil en las regiones más afectadas por la catástrofe.
De acuerdo con los diagnósticos de vulnerabilidad levantados en el terreno los días 26 y 27 de junio en La Guaira, Distrito Capital, Miranda, Aragua y Carabobo, las familias desplazadas enfrentan un escenario crítico marcado por el desabastecimiento, la pérdida total de habitabilidad y amenazas latentes a su seguridad e integridad física.
«Hay una grave escasez de alimentos, el colapso de los servicios básicos y un aumento de los riesgos de protección para la población desplazada», sentenció Carlotta Wolf, portavoz oficial de Acnur, al describir la realidad de las comunidades censadas.
Radiografía del desplazamiento masivo
Los datos recopilados por las comisiones humanitarias reflejan la magnitud de la crisis habitacional. Alrededor de 16.000 ciudadanos damnificados se han visto forzados a buscar alternativas urgentes de alojamiento, aunque la falta de opciones seguras mantiene a miles a la intemperie.
El informe detalla la distribución de la población afectada de la siguiente manera:
50% de los desplazados ha conseguido resguardo temporal en residencias de familiares o vecinos solidarios.
39% de los evaluados permanece pernoctando directamente en las calles y espacios públicos debido a la falta de cupos en infraestructuras seguras.
11% restante se aloja de forma precaria en templos religiosos, escuelas o campamentos improvisados que no cumplen con las normativas internacionales de higiene, privacidad y resguardo.
Alerta por niñez vulnerable y plan de reunificación
Uno de los hallazgos más delicados e importantes dentro de las evaluaciones revela que el 17% de las personas encuestadas denunció haber detectado a niños, niñas y adolescentes no acompañados o separados de sus padres debido al caos inicial provocado por los terremotos.
Ante esta alarmante realidad, el Grupo de Protección de las Naciones Unidas —liderado por Acnur y con la participación activa de Unicef y otras agencias aliadas— activó con carácter de urgencia una campaña masiva de identificación, localización y reunificación familiar para proteger a los menores de edad expuestos a situaciones de abuso o desamparo.
Logística e institucionalidad
La vocería de Acnur precisó que todas las operaciones se realizan bajo los canales institucionales correspondientes. «Las agencias de Naciones Unidas suelen apoyar la respuesta liderada por el gobierno, lo cual también ocurre en esta situación», aclaró Carlotta Wolf.
Como parte del plan de contingencia inmediata y en alianza estratégica con la organización Cáritas, se formalizó la apertura de un centro principal de recepción, acopio y almacenamiento de donaciones nacionales e internacionales, lo que permitirá optimizar, empaquetar y acelerar la distribución de la asistencia humanitaria hacia las zonas de desastre que más lo requieren.
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