
La reducción de insumos coincide con el receso universitario en la UCV y afecta gravemente el suministro de agua potable y productos básicos en las zonas golpeadas por el sismo.
Las donaciones de insumos para las personas afectadas por los recientes sismos han sufrido un drástico descenso del 70 %. Esta caída crítica compromete la asistencia en los centros de acopio y complica la atención de las familias vulnerables que aún permanecen en refugios e instalaciones temporales.
Disminución de voluntarios por receso universitario
La caída en el volumen de ayuda coincide directamente con una reducción significativa en el número de voluntarios. Este fenómeno se intensificó tras el inicio del período vacacional en la Universidad Central de Venezuela. A pesar de que la Ciudad Universitaria entró en receso académico, la logística no se ha detenido por completo: el centro de acopio principal continúa operando en la Facultad de Farmacia, tras su traslado desde la Plaza del Rectorado.
Saturación de ropa y escasez de insumos prioritarios
En contraste con la falta de insumos críticos, los responsables de la recolección señalaron que la ropa dejó de ser una prioridad. Al ser el artículo más recibido en los puntos de recolección de La Guaira y El Junquito, las autoridades e instituciones han tenido que solicitar formalmente a la ciudadanía que suspenda el envío de prendas de vestir para no colapsar el almacenamiento.
Por el contrario, la demanda actual se concentra en artículos de primera necesidad que escasean. Hace falta la recolección urgente de alimentos enlatados, productos de cuidado para bebés, alimento para mascotas y toallitas húmedas, estas últimas esenciales para la higiene diaria de los afectados ante la falta de infraestructura sanitaria adecuada.
Crisis de agua potable impacta la atención básica
Uno de los recursos prioritarios y más escasos sigue siendo el agua potable. Las donaciones de agua cayeron de forma drástica durante las últimas semanas, aun cuando se mantiene como un elemento vital para la hidratación diaria, la atención médica de emergencia y el aseo personal de las víctimas.
Esta escasez agrava un problema estructural previo en la región. La situación actual coincide con las dificultades históricas de acceso al agua que enfrenta el estado La Guaira, zona donde diversas organizaciones humanitarias intentan mantener operaciones sostenidas de apoyo a la comunidad.
Respuesta de organismos internacionales ante la demanda
Según datos oficiales suministrados por Unicef, el organismo ha distribuido más de 20.000 litros de agua potable e instalado sistemas de baños y duchas en los campamentos transitorios del estado. Sin embargo, el consumo diario continuo mantiene la demanda en niveles críticos, sobrepasando la capacidad actual de abastecimiento si no se reactiva el flujo constante de donaciones por parte de la población y el sector privado.
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