
La central obrera diseña una hoja de ruta técnica que busca iniciar los ajustes en 200 dólares para recuperar el poder de compra.
La Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV) ha formalizado una ambiciosa pero técnica hoja de ruta destinada a la recomposición del ingreso de los trabajadores en el país. Bajo la dirección de sus principales representantes, la organización busca establecer un mecanismo de ajuste que no solo sea inmediato, sino sostenible en el tiempo, permitiendo que el salario mínimo nacional recupere su función social y económica frente a la inflación reinante.
Tito Blanco, secretario ejecutivo de la central obrera, detalló que la estrategia no se trata de un aumento caprichoso, sino de un escalonamiento necesario para evitar impactos inflacionarios negativos. La meta final de la propuesta es fijar el salario en 450 dólares mensuales, una cifra que surge de la necesidad urgente de cerrar la brecha entre los ingresos actuales y el costo real de la vida en el territorio nacional.
Sustento técnico y realidad económica nacional
El planteamiento de la CTV no surge de la improvisación. Según explicó Blanco en declaraciones ofrecidas a Fedecámaras Radio, la propuesta se fundamenta en estudios económicos exhaustivos realizados por asesores especializados de la confederación. Estos expertos han analizado las variables de productividad, flujo de caja del estado y la realidad del sector privado para determinar que el punto de partida viable debería ser de 200 dólares.
Este primer peldaño serviría como un alivio inmediato a la crisis de consumo que atraviesan los hogares venezolanos. La intención es que, mediante una revisión periódica y acuerdos en las mesas de diálogo social, este monto se desplace de forma progresiva hasta alcanzar el objetivo de los 450 dólares. La CTV enfatiza que la recuperación del salario es el motor principal para reactivar el mercado interno.
La canasta básica como punto de referencia central
Uno de los argumentos centrales de la CTV es la disparidad existente con el costo de la vida. Actualmente, la canasta básica se ubica en torno a los 570 dólares, lo que deja a la gran mayoría de la fuerza laboral en una situación de vulnerabilidad extrema, donde el sueldo actual apenas cubre una fracción mínima de los gastos de alimentación.
Blanco subrayó que el monto propuesto de 450 dólares representaría un «término medio» razonable. Si bien no cubre la totalidad de la canasta alimentaria y de servicios en su etapa inicial, permitiría que una familia promedio, con más de un ingreso, pueda acercarse a la seguridad alimentaria y cubrir necesidades básicas de salud y transporte que hoy son inalcanzables para el sector público y privado.
Diálogo y viabilidad del sector productivo
La confederación reconoce que cualquier ajuste debe ir de la mano con el fortalecimiento del aparato productivo. Por ello, la hoja de ruta de la CTV contempla conversaciones con distintos sectores para asegurar que el incremento no comprometa la operatividad de las pequeñas y medianas empresas. La viabilidad es una prioridad para que el aumento sea real y no se diluya en la estructura de costos.
La CTV reitera que el salario mínimo debe dejar de ser una cifra simbólica para transformarse en una herramienta de dinamización de la economía interna. Con un mayor poder adquisitivo, el consumo se eleva, lo que a su vez beneficia a los productores y comerciantes locales, creando un ciclo virtuoso de recuperación. La organización espera que esta propuesta técnica sea el eje central de las próximas discusiones en el marco de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
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